EEUU aísla niños migrantes en carpas, zonas militares y Walmarts renovados

La política migratoria de Donald Trump sigue moviéndose entre la protección de las fronteras y la violación (rayando en ello) de Derechos Humanos y de la niñez, en esta ocasión, pues se está aislando a infantes en carpas y zonas militares, nomás porque sí.

La mano dura que se ha impuesto desde la presidencia a los migrantes indocumentados ha devenido en un problema de refugios y cárceles provisionales. Sobre todo, considerando que para la aplicación de estas detenciones se separa a padres e hijos en lo que dura la detención y el juicio de cada uno.

Actualmente, los agentes fronterizos aplican la separación de infantes de sus padres como un elemento de disuasión para evitar que vuelvan a cruzar, o simplemente de tortura al separar familiar enteras con la incertidumbre total de qué sucederá en la inmediatez.

Existen, al menos, 10 mil niños migrantes que están en refugios oficiales del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. Sin embargo, se siguen haciendo detenciones y separación de familiar, por lo que serán necesarios más espacios para retener a los menores de edad.

Los refugios oficiales están al 95% de ocupación y el gobierno estadounidense está evaluando habilitar carpas y una base militar para seguir dando refugio a estos niños. Un número que se ha incrementado en 20% durante el último año.

Muchos de estos niños quedan varados, pues sus padres son deportados, pero los menores no tienen un marco legal similar, por lo que son, en el mejor de los casos, acogidos por ONGs que les dan cobijo y cuidados legales.

Foto: Aristegui Noticias

Las pesquisas de migrantes se han incrementado pero a pesar de ello el flujo de indocumentados no se ha disminuido. Las políticas xenófobas y proteccionistas de Trump lo que enfrentan es un problema de detenciones y de operatividad de sus patrullajes.

Así mismo, la ocupación de los refugios, así como su sobrecupo, es solo muestra de cómo esta política está afectando la situación fronteriza. Mientras se busca que se respeten los derechos migratorios, a pesar de que no lo hagan de manera legal, también se refuerza la seguridad, violando de muchas formas derechos humanos y hasta de la niñez.

Con información de Aristegui Noticias