Duterte expulsa de Filipinas a embajadores de la Unión Europea

Filipinas ha atravesado un periodo de violencia interna derivado de una “guerra” contra el narcotráfico (como que nos suena conocido, ¿no?). Esta “guerra antidroga” ha dejado más 4 mil personas muertas oficialmente identificadas por la policía filipina; aunque la cuenta total, incluidos los “daños colaterales” se estima en más de 7 mil y todo esto tan sólo durante los 15 meses que Rodrigo Duterte ha gobernado el país asiático. (vía: La Vanguardia)

Las presiones internacionales para que la administración de Duterte modere su estrategia para frenar al narcotráfico han hecho que tanto la Unión Europea como Estados Unidos se pongan en su contra, condenando su forma de actuar. El presidente filipino ha amenazado con la posible salida de su Estado del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. (vía: Al Jazeera)

Ante esto, la reacción de Duterte fue la más… llamémosle prudente: expulsar de Filipinas a los embajadores de países pertenecientes a la UE, dándoles 24 horas para abandonar “su” paísantes de que corte “el canal diplomático”, así que sólo desayunan y se van (o se los llevan).

Esta determinación se da justo después de que se había asignado a la Agencia Antidroga de Filipinas (PDEA) al frente de esta guerra, retirando a la policía y dejándolos sólo como parte de la investigaciones, pero también justo después de que se confirmó, mediante palabras del mismo Duterte, que Rusia donará 5 mil rifles de asalto kalashnikov para apoyarlo en su estrategia. (vía: HispanTV)

Por otro lado, la Unión Europea, o cualquiera de sus países, no se han pronunciado nunca a favor de sacar a Filipinas de ningún organismo de la ONU. Fue Human Rights Watch quien informó (sólo informó) al gobierno de Duterte que seguir bajo esta estrategia de combate al mercado de drogas ilegales podría causarle la expulsión de las Naciones Unidas.

La actitud violenta de Duterte puede que perjudique fuertemente a Filipinas, pues no sólo se han pronunciado en su contra ONGs y algunos países, sino también la población filipina, que salió a las calles en protesta por el asesinato de tres jóvenes, presumiblemente inocentes. Además, su presidente ha dicho que cortará relaciones comerciales con la Unión Europea, principal destino de las exportaciones filipinas. (vía: PhilStar)

Esto parece ser una más de las muestras de protagonismo de Duterte al frente de su administración. Sin embargo, el expulsar a los embajadores de la Unión Europea, fundado en una recomendación de una Organización No Gubernamental puede ocasionarle problemas, sobre todo en su amenaza de romper relaciones comerciales. Además, su popularidad ha bajado y cada día menos gente sigue de acuerdo en su forma de enfrentar al narcotráfico y las adicciones (esta historia sí suena harto conocida).