Detienen a hombre que ayudó a morir a su esposa

Cuando la ley atenta contra las libertades individuales, la desobediencia civil es justificada
Detienen a hombre por asistir la muerte de su esposa

Ángel Hernández ha sido detenido después ayudar a morir a su esposa, María José Carrasco, quién desde hace 30 años sufría de esclerosis múltiple. Posterior a suministrarle una sustancia letal a petición de María José, Ángel escribió una carta a la asociación Derecho a Morir Dignamente fechada el 10 de marzo.

En esta, Ángel explica detalladamente la enfermedad de su esposa, cuya discapacidad de más del 80% la obligó a solicitar la eutanasia por muchos años.

Ángel Hernández podría enfrentar de 6 meses a dos años en prisión

Los cuidados paliativos y de buena calidad que ha recibido María José deben ser un derecho de todos aquellos que los necesiten y demanden, pero también tiene que existir el derecho al suicidio asistido cuando una persona como María José así lo pida”

En la misiva, Ángel también relata que a causa de la enfermedad sufría brotes repetidos, con una frecuencia de una o dos veces al año, marcha inestable, así como, incontinencia vesical y en ocasiones rectal y precisaba ayuda de terceras personas para realizar las actividades cotidianas como asearse, alimentarse o vestirse. (Vía: ABC)

Ángel fue detenido este miércoles por la tarde en su domicilio, situado en la calle de Federico Sainz de Robles, en el distrito madrileño de Moncloa-Aravaca.

María José deseaba “el buen morir”

De acuerdo con el Artículo 143 Código Penal, la ley prohibe y a su vez regula la inducción y cooperación al suicidio. Dentro del cuarto apartado se estipula que;

“El que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las señaladas en los números 2 y 3 de este artículo”

En este sentido, la pena aplicable a Ángel lo condenaría a permanecer en prisión entre seis meses y un año.

La asociación Morir Dignamente ha recalcado la urgencia de la despenalización de la eutanasia cuya prohibición sigue estando estipulada en el Código Penal.

Defender el derecho a la vida no justifica obligar a una persona a vivir una vida deteriorada, con un sufrimiento inadmisible y que ya no desea” recalca la Asociación (Vía: EL País)