Por corrupción, destituyen a Mariano Rajoy, presidente de España

Mariano Rajoy fue destituido como presidente de España, después de que el parlamento votara a favor la moción de censura en su contra. Ahora, Pedro Sánchez, líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) será el nuevo presidente.

El congreso, que integran 350 legisladores, votó a favor de la moción de censura con 180 votos (que es, más bien, un voto que acredita la desconfianza en el presidente). Rajoy respondió a esto y acató, entregando el poder para investir como nuevo presidente a Pedro Sánchez, oposición al Partido Popular (PP).

Esta moción fue promovida por las acusaciones de corrupción que se han hecho contra miembros del PP en los últimos años. Rajoy, propiamente, no ha sido acusado en ningún momento de esto, pero sí ha sido llamado a declarar.

Lo que se le imputa al partido que lo hizo presidente es el origen de diversos activos que formaron parte del financiamiento de campañas electorales para miembros del mismo grupo que Rajoy integra.

Aunque él esté libre de acusaciones y no tenga encima una carpeta de investigación, el simple hecho de que esté llamado a declarar ocasionó toda una movilización en el Parlamento, alegando que no se puede tener confianza en una figura de autoridad de esa forma.

A Rajoy se le había ofrecido dimitir, pero prefirió enfrentar el recurso en su contra. Con el fallo a favor de la moción, el PP queda aún más en desventaja de cara a las próximas elecciones a las que Sánchez tendrá que convocar de manera extraoficial.

Así mismo, Sánchez dijo que daría continuidad a las políticas implementadas por Rajoy y el PP, pero también anunció medidas para muchas de las controversias ocurridas ene este gobierno, como la independencia de Catalunya.

El gobierno de Mariano Rajoy estuvo marcado por una crisis a la que entró España al término de la administración de Zapatero. No pudo resolver el problema del desempleo y tampoco se logró superar la crisis de manera óptima.

2017 marcó también esta administración con las intenciones independentistas de Catalunya y el referéndum que logró un sí entre protestas y abusos policiales a los votantes catalanes.

Sin embargo, la lápida de Rajoy y el PP fueron las acusaciones de corrupción y el financiamiento ilícito a través de operadores directos de Rajoy y sus colaboradores políticos cercanos, aunque él en ningún momento ha estado acusado.

El gobierno entrante del PSOE, que seguramente repetirá en las elecciones que se convoquen, tendrá que revertir estas situaciones y dar resolución a otras más. Se encuentran en puerta frente a retos con la Unión Europea en tensión, al mismo tiempo que se rezagan por sus conflictos internos.

Con información de El País