Condenan a 29 argentinos a cadena perpetua por ‘vuelos de la muerte’

El pasado miércoles 29 culminó un muy largo y sinuoso juicio que ha dado como recompensa que 54 represores argentinos acusados de crímenes de lesa humanidad recibieran sentencia. De estos, 29 fueron condenados a cadena perpetua, 6 fueron absueltos y el resto recibió penas entre ocho y 25 años de prisión.

“En el juicio más largo de la historia argentina, la lectura de la sentencia tardó 5 horas”.

Todos estos represores fueron parte de uno de los métodos más crueles de la última dictadura militar en el país sudamericano: el asesinato de disidentes que eran arrojados al mar desde aviones. Esta practica atroz conocida como ‘vuelos de la muerte’ no era una leyenda urbana, pero no se había comprobado con el rigor y la eficiencia que alcanzaron los fiscales argentinos.

El que es ya considerado como el juicio más largo de la historia de Argentina, comenzó en el 2012 y requirió la participación de más de 800 testigos. Solamente para la lectura del veredicto, los magistrados tardaron más de cinco horas. (Vía: RT)

No es para menos; además de constancia, este caso de terror exigió erudición: la sentencia abarcó 789 violaciones a derechos humanos ocurridas durante la dictadura que asoló Argentina de 1976 a 1983.

“Conocían como vuelos de la muerte a la practica de arrojar disidentes al mar desde aviones”.

El juicio se prolongó lo suficiente como para que la naturaleza cobrara sentencias paralelas; originalmente se trataba de 65 acusados, pero la muerte y la salud deteriorada redujo la cifra hasta los finales 54 represores que escucharon sentencia mientras familiares de agraviados y activistas sostenían las fotos de los desparecidos por el régimen militar.

Gran parte del caso giró alrededor de la Escuela Superior Mecánica de la Armada (ESMA), un centro de detenciones clandestinas que ahora es un monumento a los derechos humanos. Según testigos, en la ESMA fueron confinados y torturados al menos a 5,000 disidentes. (Vía: El País)

“La sentencia fue transmitida en vivo en los patios y pasillos de la ESMA.”

Ahí, narran los sobrevivientes, los detenidos eran desnudados, torturados, inyectados con pentotal sódico, un derivado del ácido barbitúrico que impedía a los detenidos nadar en las aguas de la desembocadura del Río de la Plata.

Entre los acusados se encontraban algunos ex militares argentinos que previamente ya habían sido condenados por otros crímenes cometidos durante la dictadura.

“La sentencia abarcó 789 violaciones a derechos humanos ocurridas de de 1976 a 1983”.

Acaso para nosotros el más celebre de esos detenidos sea Ricardo Cavallo, quien por un tiempo dirigió en México el Registro Nacional de Vehículos (RENAVE), antecedente del actual REPUVE, antes de ser detenido en Cancún mientras intentaba escapar de regreso a Argentina cuando se descubrió que había cometido crímenes de lesa humanidad durante la dictadura. (Vía: La Jornada)

A principios de la década pasada, el caso de Cavallo ganó notoriedad internacional tras ser acusado por el juez español Baltasar Garzón, quien pidió a México la extradición del militar hacia Argentina desde España, un hecho insólito en las cortes modernas.

Otro gran perdedor durante el juicio que acaba de terminar fue la Iglesia Católica, pues la asociación religiosa, sin ser parte de los acusados, fue señalada en múltiples ocasiones por haber encubierto a las autoridades militares.

“Este es el tercer caso satisfactorio donde se vio involucrada la ESMA.”

Creemos que esta es una decisión justa que demostró la metodología de los vuelos de la muerte como una forma de exterminio”, declaró Abel Córdoba, uno de los fiscales que demostró con múltiples referencias cruzadas, documentos y testimonios la responsabilidad de los militares detenidos en los vuelos de la muerte. (Vía: New York Times)

“Siempre es satisfactorio verlos sentenciados a cadenas perpetuas”, dijo a medios Víctor Basterra, un preso político sobreviviente que estuvo preso en la ESMA. Como circular colofón a este juicio que busca cerrar un ciclo ante una de las mayores atrocidades perpetradas por un gobierno hacia su pueblo en la historia moderna, las 5 horas de sentencia fueron transmitidas en vivo por los patios y pasillos de la ESMA.