Las tradiciones, benéficas o nocivas, se desarrollan de la misma forma que los seres vivos; no sólo viven y se reproducen: también requieren evolucionar con el tiempo para sobrevivir. Este domingo Nueva York será partícipe de una muerte que algunos festejan como una victoria y otros se lamentan como una derrota de la tradición: el circo Ringling Brothers dará su última función en medio de una conmoción generalizada por el fin de una época. (Vía: BBC)

Ni sus partidarios ni sus detractores esperaban que el final ocurriera de esta forma. La debacle del gran circo que actuó ininterrumpidamente desde 1871 obligó a los dueños a detener definitivamente el tren que llevaba el espectáculo más grande del mundo por un recorrido mundial, un mismo show de ciudad en ciudad por el orbe.

Fueron los mismos dueños los que anunciaron que el Ringling Brothers habrá de despedirse este domingo en Nueva York, ante una función que agotó las localidades con la velocidad de un relámpago. Como un último gesto de irónica adaptabilidad a los nuevos tiempos, la función final podrá sintonizarse en vivo desde Facebook.

https://twitter.com/JenBLeon/status/865629919954350081

¿Cómo fue que cerró el show más grande del mundo? Como bien alegaron los propios responsables, fueron múltiples factores. Un elemento que influyó de forma categórica en el cierre fue la insistencia del Ringling Brothers en hacer shows con animales en vivo. Por mucho que cuidadores y entrenadores alegaran profesar un cuidado desmedido por los animales, las encuestas revelan que, simplemente, a la gente no le gustaba ver ya animales en los circos.

Un sondeo del 2015 muestra que, mientras el 62% de los norteamericanos cree que los animales merecen ser protegidos, más del 30% respalda que estos tengan los mismos derechos que los seres humanos. Para muchos, los shows del Ringling Brothers eran, sin pretextos ni cortapisas, otra forma pública del maltrato animal. (Vía: L.A. Times)

https://twitter.com/CMarPA/status/865704064650272775

La clase de actos cambia; los intereses del público se transforman. Era predecible que eventualmente los animales dejaran de ser atractivos para la gente. Pero el circo no contaba con otros dos factores decisivos: los enemigos, en primer lugar; porque en más de cien años de historia, uno debe de hacerse de algunas enemistades. Pero también influyó un monstruo mucho mayor: el desdén del público al que, simplemente, ya no le interesaba asistir a un espectáculo en vivo, fuera con trapecistas o tigres, con payasos o con elefantes.

https://twitter.com/cybersco/status/865595240312385536

Al final de la jornada, cuando el telón cierre y los asistentes abandonen las gradas, será profundamente cierta la declaración del actual jefe del Ringling Bros: “En muchos sentidos, la competencia fue el tiempo”. (Vía: Univisión)


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