#ChurchToo, Abuso, Acoso, Iglesia Ortodoxa

En octubre pasado, el sacerdote Gerasimos Makris regresó a su convento en Brooklyn con permiso de la Iglesia Ortodoxa. Esto a pesar de las acusaciones de “mala conducta sexual” en su contra. Para protestar ante el retorno de Makris, las monjas usaron Facebook e Instagram con el hashtag #ChurchToo (También en la Iglesia).

El abuso sexual es real. Sucede en nuestras familias, en nuestras comunidades e incluso en las que profesan la Fe, en cada denominación Cristiana, incluida la Iglesia Ortodoxa. ¿No lo crees? Abre los ojos, oídos, corazón y, si eres suficientemente valiente, levántate y alza la voz”.

Este lunes, The Post reportó que dos monjas de Long Island han protestado activamente en redes para terminar con el abuso sexual en “comunidades de Fe” al mismo tiempo que el supervisor de su convento, Gerasimos Makris, es restituido en la Iglesia Holy Cross de Bay Ridge.

Makris, conocido por su insistencia en que sus feligreses le besen la mano, admitió haber tenido interacciones “inapropiadas” con dos mujeres adultas. Una corte espiritual de la Arquidiócesis recomendó que se prohibiera su regreso y, sin embargo, altos mandos lo regresaron a su puesto.

 

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“There are misconceptions about this movement — that it’s about taking down powerful men. This movement is not a witch hunt. It’s not even about mass disclosure. MeToo is a global community of survivors. It’s a mechanism for action, for empowerment through empathy. It’s about gaining power from knowing there is someone who gets you.” — Tarana Burke, founder of the #metoo movement • may all survivors have the strength to speak out, share their story, + become part of this empowering community that will not stop until there is real change in this world, our countries, our cultures, + especially, our mindsets about all abuse, exploitation, sexual harassment, violence, + assault

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“‘Hay malentendidos respecto a este movimiento: que se trata de hacer caer a hombres poderosos. Este movimiento no es una cacería de brujas. Ni siquiera sobre revelaciones públicas masivas. MeToo es una comunidad global de sobrevivientes. Es un mecanismo de acción, de empoderamiento a través de la empatía. Se trata de tener más poder de saber que hay alguien que te entiende‘, Tarana Burke, fundadora del movimiento #MeToo.

Que todos los sobrevivientes tengan la fuerza de alzar la voz, compartir su historia y ser parte de esta comunidad empoderadora que no se detendrá hasta que haya un cambio real en este mundo, nuestros países, nuestras culturas y especialmente nuestros puntos de vista sobre todo tipo de abuso, explotación, acosoo sexual, violencia y abuso”.

Gerasimos Makris continúa en su puesto, al que finalmente volvió por la presión de sus seguidores: “Yo no habría regresado a un clérigo a su antigua feligresía después de lo que pasó, pero lo hicimos por sensibilidad al deseo de numerosos feligreses que deseaban su regreso, señaló el Obispo Andonios Paropoulos.