China vs EE.UU., ¿la guerra que viene?

El pasado miércoles, Rex Tillerson, candidato a Secretario de Estado del gabinete de Donald Trump, tuvo una comparecencia con el comité de ratificación del Senado. Los senadores, que se repartían equitativamente entre demócratas y republicanos, lanzaron preguntas duras a quien fuera, por más de 40 años, empleado de ExxonMobile: desde su relación con Vladimir Putin, hasta las políticas de su empresa al patrocinar investigaciones que negaban el cambio climático aún cuando tenían la información que lo confirmaba. Sin lograr atinar a sus respuestas, Tillerson demostró que, por un lado, no compartía muchas de las ideas de quien podría ser su jefe, y, en otras, llegaba a puntos más extremos, incluso, que Trump; una de las últimas fueron las políticas que, posiblemente, podrían ejercer contra China. (Vía: Washington Post)

Desde la campaña electoral, no sólo eran “los mexicanos” y los musulmanes el blanco de los ataques de Trump: también China y lo que él veía como “prácticas inmorales” sobre la forma como el gigante asiático ha “negociado” sus acuerdos comerciales y, en general, su posición económica y política global. Esto quedó manifiesto con el reto que Trump hiciera a la política de “Una China” que, desde 1979, el gobierno estadounidense seguía respecto al conflicto con Taiwán, como te lo informamos en su momento.

Los roces con China continuaron tras un par de declaraciones de Tillerson sobre el actuar que, bajo su comando, tendría la política exterior estadounidense: cuestionado sobre sus impresiones sobre el conflicto en el Mar del Sur de China (donde Beijing está construyendo y armando islas, ha anexado islas naturales y está en conflictos de soberanía con, al menos, seis países de la zona), el exdirigente de ExxonMobile declaró que habría que bloquear el acceso de China a la región, pues el armamento y la expansión del poderío naval chino podría ser un riesgo para la “libre navegación” en la zona. (Vía: Independent)

Los periódicos Global TimesChina Daily, controlados por el Estado chino, lanzaron editoriales en las que advierten a Tillerson y al gobierno estadounidense de estar buscando un “enfrentamiento armado” entre lados dos potencias, Daily News incluso fue más allá:

Los Estados Unidos no tienen ningún poder sobre el Mar del Sur de China. Más le vale a Tillerson ir preparando estrategias nucleares si quiere obligar a una gran potencia nuclear a retirarse de sus propios territorios. Probablemente sólo tiene precios de petróleo y valores de divisas en su cabeza, como exCEO de ExxonMobil. (Vía: Daily News)

Un vocero de Beijing fue mucho más ecuánime en la respuesta a estas declaraciones, pero no por eso dejó de ser incisivo: China y los EE.UU. mantienen una relación de “ganar-ganar” que ha resultado efectiva y productiva para las dos partes, pero no por eso va a dejar que políticas como la que Tillerson apunta ocurran. (Vía: The Guardian)

A siete días de que Donald Trump tome el poder, sin tener un solo miembro de su gabinete confirmado y con la amenaza latente de un conflicto con China, pareciera que éste será un año que rete nuestra forma de leer cómo estará conformado el poder en el mundo.

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