Bombarderos enviados por EE.UU.: una advertencia a Corea del Norte

Tras la prueba nuclear realizada por Corea del Norte el pasado viernes 10, que causó un seísmo de 5,3 grados y que generó la condena de la comunidad internacional, la mañana de este martes 13 dos bombarderos supersónicos, B-1B Lancer, de Estados Unidos, volaron a baja altura cerca de la base de Corea del Sur, Osan, como señal de advertencia hacia el país norcoreano.

De acuerdo con el diario El País, las Fuerzas de EE.UU. (USFK) en Corea del Sur informaron a través de un comunicado que la trayectoria de ambos bombarderos estuvo flanqueada por aviones de combate F-15K surcoreanos y por F-16 estadunidenses y se realizó a 50 kilómetros del sur de Seúl, cerca de la base de Osan. Los bombarderos fueron traídos desde la base estadounidense de Guam en el Pacífico. (Vía: El País)

El general que comanda las USFK, Vincent Brooks, declaró que la prueba nuclear que se llevó a cabo por Corea del Norte recientemente “supone una peligrosa escalada (armamentística) y plantea una amenaza inaceptable”. (Vía: El País)

Por esta razón, mencionó que se reitera el compromiso de EE.UU. de defender a sus aliados en la región, es por eso que la demostración desplegada esta mañana es un ejemplo de las capacidades militares así como de los recursos de la alianza hecha por Estados unidos y Corea del Sur, para reforzar y ampliar la disuasión del país norcoreano.

El general aseguró que tanto en Washington como en Seúl se están tomando medidas diarias para responder “al continuado comportamiento agresivo de Corea del Norte”, así como que ambos miembros de la alianza se encuentran preparados para responder frente a las amenazas a la seguridad en la Península de Corea. (Vía: El País)

El enviado especial de Estados Unidos, Sung Kim, reiteró que la intención de EE.UU continúa siendo lograr un compromiso de parte del gobierno de Kim Jong-un, para que ponga fin a su búsqueda de armamento nuclear.

Sin embargo, la agencia de noticias de Corea del Norte, Korean Central News Agency (KCNA), tras los hechos ocurridos esta mañana, declaró que el enfado explotó en ese país, y señaló que “cualquier sanción, presión o provocación no acabará con nuestro estatus de nación nuclear y que las provocaciones militares endiabladas derivarán en una cadena de ataques nucleares que traerán la destrucción final”. (Vía: El País)

La acción llevada a cabo esta mañana por Estados Unidos y Corea del Sur, fue hecha antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU, responda a la iniciativa de EE.UU. que pide que se impongan nuevas sanciones al régimen norcoreano. Dicho régimen ya cuenta con una fuerte restricción en sus actividades comerciales impuesta por China, de acuerdo con las sanciones aprobadas anteriormente por el Consejo de Seguridad nacional de la ONU. (Vía: SDP noticias)

China fue presionada, tanto por EE.UU. como por otros gobiernos, para que utilizara su posición como aliado económico importante de Pyongyang, y así fuera posible generar presión al gobierno norcoreano. Por estas razones, el Ministerio de Comercio chino retomó las sanciones aprobadas por el consejo en meses pasados, e implementó hacer inspecciones de mercancías a y desde Corea del Norte, así como que las empresas chinas con las comercia dicho país, firmarían una declaración de que los productos no tienen ninguna relación con el programa nuclear ni de misiles norcoreanos. (Vía: SDP noticias)

La alianza militar existente entre el país surcoreano y los Estados Unidos no ha sido específicamente motivada por las pruebas nucleares recientemente realizadas sino que ésta se mantiene desde la Guerra de Corea ocurrida en los años 50. (Vía: El País)

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