Alumnos dejan los refrescos durante 21 días

En Blackpool, Inglaterra, un grupo de niños fue sometido a un reto: dejar de consumir refrescos durante 21 días.

En Blackpool, Inglaterra, un grupo de niños fue sometido a un reto: dejar de consumir refrescos durante 21 días. “Cada una de estas bebidas tiene 20 cucharadas de azúcar escondidas en la lata” les explicó una enfermera antes de iniciar la prueba. Uno de los problemas principales que provoca el consumo de este tipo de bebidas es que siempre permanece en el paladar y causa daño en los dientes. Otros son la relación entre la costumbre de consumo continuo y enfermedades como la diabetes y la obesidad.

En la prueba participaron 15 estudiantes entre doce y trece años. A pesar de que el reto fue difícil para los estudiantes por su afición a las bebidas azucaradas, tuvo un éxito de 80 por ciento. Tanto en este poblado inglés como en muchas otras zonas del mundo, más de un tercio de niños entre 10 y 11 años son obesos. El director de seguridad pública de la localidad declaró que:

“Hay demasiada azúcar en nuestra dieta y esto contribuye significativamente a nuestra epidemia de obesidad” (vía BBC)

Aunque la dosis adecuada de azúcar para la población infantil es de un máximo de 30 gramos, la mayoría de personas la excede diariamente.

Asumiendo que hay 36 gramos de azúcar en un envase (la cantidad que se encuentra en una de las bebidas de cola más populares), cada alumno se ahorraría 756 gramos de azúcar añadido en esos 21 días. (vía BBC)

El reto evitó el consumo de 11.3 kilos de azúcar en total, así como de 45 mil 360 calorías. A pesar de que más de la mitad de personas sometidas a este prueba cumplieron su cometido, ninguno de los participantes se comprometió a dejar las bebidas gasificadas para toda la vida.

¿Cuáles son las condiciones económicas que permiten el acceso continuo de la población infantil a estas bebidas? ¿Qué medidas comerciales podrían emplearse para controlar este vicio?