Padres e hijos migrantes reunidos mediante pruebas de ADN

Imagen: Especial

El próximo 10 de julio se cumple un plazo crítico para el gobierno de los Estados Unidos; luego de separar a miles de familias y retener a niños en jaulas, una orden judicial emitida en San Diego obliga a reunir a los niños menores de 5 años con sus padres antes del 10 de julio. Ahora mismo el gobierno está empleando pruebas de ADN para juntar a padres e hijos. 

Pero este no es el único plazo que deben cumplir con premura: el 26 de julio, según la misma orden judicial, se habrá tenido que reunir a los demás niños que ahora mismo custodian con sus padres. El tiempo corre y ni siquiera la medida de aplicar exámenes de ADN parece mejorar los tiempos.

A lo lejos pareciera que el gobierno de los Estados Unidos no tenía planeado reunir ni siquiera eventualmente a los niños con sus padres; de no ser por la presión social y política ante esa separación inhumana, muchos de esos niños ni hubieran vuelto a saber de sus progenitores.

Imagen: Especial

Para muestra está el hecho de que el gobierno, cuando separaba a los hijos de los padres, no tomaba medidas exactas ni para saber a dónde enviaba a cada quien: muchos niños se quedaron en los Estados Unidos mientras sus padres eran deportados y si estas pruebas se están realizando es para que haya certidumbre sobre los lazos sanguíneos entre padres e hijos.

Este jueves el Departamento de Salud y Servicios Humanos aclaró que tiene bajo su custodia a 11,800 migrantes menores de edad. De estos, 3000 fueron separados de sus familias cuando cruzaron la frontera. 

Crimen de lesa humanidad

Ahora bien, estas medidas no implican necesariamente que el calvario para las familias migrantes en Estados Unidos vaya a detenerse, pues Donald Trump no ha cejado en sus iniciativas para frenar la inmigración con métodos condenados por otros países.

Así todas las familias sean reunidas oportunamente el próximo 26 de julio, esto no debe impedir que se investiguen estas acciones del gobierno de Trump como crímenes de lesa humanidad según lo estipulado en el Estatuto de Roma.

Muy claramente el Artículo Séptimo incluye la “Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional” como uno de los crímenes de lesa humanidad.