A poco más de dos minutos del “juicio final”

Juicio final

El llamado reloj del “juicio final” fue creado por la comunidad científica durante la Guerra Fría con el fin de expresar el nivel de riesgo de colapso, o, en términos técnicos, la reducción de entropía que sufren los sistemas complejos que convergen con el sistema tierra, estos son el ecosistema, el sistema social, el sistema político, el sistema económico, entre otros. La lectura del reloj es simple, a mayores riesgos el reloj se acerca más a la media noche, en ese sentido, las tensiones durante el siglo XX entre la URSS y los Estados Unidos, movía el reloj muy cerca de la media noche debido al riesgo de un cataclismo nuclear, lo mismo con la aceleración del calentamiento global reflejada en el descongelamiento de los polos.

Desde hace más de 50 años, el reloj del “juicio final” no había estado tan cerca de la media noche, es decir desde las crisis de los tanques y los misiles no nos encontrábamos tan cerca de un colapso global. Con la llegada de Donad Trump han aumentado los riesgos, por ello la comunidad científica, a través del Boletín de los Científicos Atómicos, auspiciado por la Universidad de Chicago, determinó que moverían 30 segundos el famoso reloj para ubicarlo a dos minutos y medio de la media noche.

Dicha decisión es tomada por la Junta de Ciencia y Seguridad del Boletín de Científicos Atómicos en conjunto con su junta de patrocinadores que incluyen a 15 ganadores del Premio Nobel. Durante 2016 el reloj se mantuvo a tres minutos de la media noche, pero en 2017, por la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos,  aunada a la proliferación de movimientos nacionalistas y fundamentalistas  por todo el mundo, trajo como resultado  que el comité encargado del reloj, tomara la determinación de adelantarlo 30 segundos más cerca de la media noche.

Es decir, las posiciones de Trump respecto a temas como la proliferación de armas nucleares, así como hacia el calentamiento global, que parece ser se manifestará en políticas concretas, llevó a la comunidad científica a materializar esos riesgos globales en el reloj del “juicio final”. Esta determinación se ha dado a solo cinco días de gobierno de Donald Trump, en donde ha tomado decisiones contra la seguridad de la comunidad internacional, así como contra el medio ambiente, pensemos en la aprobación de la construcción de oleoductos, cancelados previamente por sus impactos medioambientales, o en su sus amenazas de salir de los Acuerdos de París, compromiso firmado por la comunidad internacional para reducir las emisiones de gases de invernadero.

Sin duda esta decisión de la comunidad científica muestra los altos niveles de riesgo que se están viviendo en el mundo, sobre todo por la reconfiguración geopolítica que se está dando por las tensiones entre clausura y apertura en lo económico y entre cosmopolitismo y fundamentalismo en lo político. Estas tensiones aumentan la contingencia y los riesgos de escaladas de conflictos que podrían derivar en un colapso de los sistemas complejos que operan en nuestro planeta. (Vía: El Universal)