El viernes pasado, el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó un presupuesto de 6 mil 778 millones de pesos para las campañas de partidos y candidatos independientes en las elecciones federales del 2018, 20% más que las pasadas elecciones presidenciales de 2012.
Éste es el presupuesto más alto de la historia pero “no fue una decisión arbitraria”, según el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, sino un cálculo arbitraria que está en la Constitución política y que, “como cada año” es respetado, pues “es la base para propiciar las condiciones de equidad de la elección”. (Vía: Animal Político)
El 30% de esos 6 mil 778 millones se reparte equitativamente entre todos los partidos políticos con registro federal, el 70% restante, se reparte proporcionalmente de acuerdo al número de votos obtenidos por cada partido en la pasada elección federal. Así, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) son los únicos que recibirán más de mil millones de pesos para sus campañas presidenciales.
? Aprueba Consejo General Proyecto de Financiamiento para partidos y candidatos independientes en 2018 ?? https://t.co/XNquoWkts6 pic.twitter.com/x1ALjgyCyT
— @INEMexico (@INEMexico) August 18, 2017
¿Y los independientes?
Esos cálculos presupuestales, por supuesto, no incluyen a los candidatos independientes (quienes todavía no se registran y, ni siquiera, ha comenzado el proceso para conocer sus nombres). Los partidos “tradicionales” se llevaran el 94% del presupuesto y, sí, ese pedacito restante, ese 6% será el asignado a los independientes. (Vía: El Financiero)
Sin que hasta el momento sepamos cuántos independientes tomarán ese camino (aunque haya nombres que han sonado desde hace años, como Jaime Rodríguez, “El Bronco” o, en caso de ser rechazada por su partido, Margarita Zavala), hasta ahora sólo hay una candidata que, en realidad es la vocera de todo un movimiento indígena que, más que ganar votos, busca sacudir las elecciones: María de Jesus Patricio. (Vía: Proceso)
Sólo falta la confianza…
El INE es, para varios especialistas en derecho electoral, una de las instituciones de protección del voto, más caras del mundo: cada año, le cuesta al erario poco más de 15 mil millones de pesos, sin contar las instancias estatales.
Si bien nacieron de la urgencia de crear mecanismos autónomos tras décadas de un gobierno que aparentaba democracia, hoy han “dejado atrás las expectativas de la ciudadanía”, según Ileana Rodríguez Santibañez, exobservadora electora. (Vía: Sin Embargo)
Mientras que los partidos obtienen cada elección más y más dinero, pero, también, “necesitan” aún más para ganar el voto, sin tener otra cosa más que una pequeña multa o un regaño, parece casi un chiste que el consejero Ciro Murayama diga que:
lo que resultaría inaceptable es que los contribuyentes dediquen estas cantidades, más de 6 mil 700 millones de pesos a partidos a nivel federal y cerca de 6 mil millones a nivel local, 13 mil millones de pesos en suma, y que al mismo tiempo los partidos acudan a dinero de origen desconocido (Vía: Animal Político)
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— ALARCÓN (@alarcondibujos) August 21, 2017
¿Esta vez el INE sí estará a la altura de su propio presupuesto?
