Impulsando a México: la pasarela de los tapados del PRI

Podríamos decir que el juego del “pollo y el tapado” en cada sucesión presidencial es parte del ADN priista, no se sabe con exactitud cuándo surgió, pero se dice que se remonta a los tiempos de Miguel Alemán cuando eligió inesperadamente como su sucesor a Adolfo Ruíz Cortines.

Sin embargo, el caso más famoso de este juego del engaño político lo protagonizó justamente Ruíz Cortines el siguiente sexenio cuando hizo creer a su secretario de Agricultura, Gilberto Flores Muñoz, motejado como “el pollo”, que él sería su sucesor; incluso, el presidente lo invitó a cenar con su esposa a Los Pinos e incluso pidió que se sentara en la cabecera para que “se fuera acostumbrando”. También el presidente le pidió a su secretario de Hacienda, que limpiara el expediente de “el pollo”, con el fin de hacerles creer a los demás que él sería el candidato presidencial del PRI.

El desenlace de esta historia lo conocemos todos, el sucesor presidencial de Ruíz Cortines no fue Gilberto Flores, sino el secretario del Trabajo, Adolfo López Mateos, quien resultó ser el “tapado”. Se dice que “el pollo” fue a pedirle una explicación al presidente, quien se limitó a decir: “Perdimos, pollo”.

La estrategia del “tapado y el pollo” es muy simple, busca engañar a la opinión pública y a los adversarios políticos con el fin de blindar y proteger al verdadero candidato, es decir, el “pollo” es una especie anzuelo que busca atraer los golpes y evitar que haya rupturas internas entre los aspirantes que tienen expectativas de ser candidatos. (El Financiero, Opinión: Enrique Quintana, ¿Cuándo se dará el ‘destape’?)

Este juego lo estamos viendo actualmente en la elección de candidato presidencial del PRI lo único distinto es que, a diferencia de otros tiempos, el elegido  de Peña no tiene de ninguna manera asegurada la presidencia de la república, por tanto, el tapado será el que el presidenta crea que pude ser el candidato más competitivo. En la opinión pública se dice que hay al menos 5 candidatos con posibilidades de ser elegidos, 4 de ellos son los que aparentemente favorece Peña: Aurelio Nuño, José Antonio Meade, José Narro y Enrique de la Madrid; el otro es Miguel Ángel Osorio Chong quien es el mejor posicionado en las encuestas.

No es difícil darse cuenta del juego cuando constantemente se aprovechan eventos públicos y privados que terminan siendo una pasarela de los probables candidatos del PRI a la presidencia, en donde se miden los impactos y las reacciones de la opinión pública ante cualquiera de ellos.

Un ejemplo de estos experimentos, fue el evento Impulsando a México, organizado por el Grupo Financiero Interacciones y por El Financiero/Bloomberg. Ahí se presentaron el presidente Peña y los secretarios de Salud, Educación, Hacienda y Gobernación, a hablar sobre las necesidades del país y las propuestas de cada uno para mejorarlo.

Ese evento como podemos ver sirvió como espacio para que los aspirantes expusieran sus ideas ante la opinión pública y, por supuesto ante el presidente. Muchos aseguran que estas pasarelas muestran que todavía no está decidida la candidatura del PRI a la presidencia, pero, podríamos sospechar siguiendo la lógica del juego del “tapado y el pollo”,  que todo esto es un engaño porque ya hay tapado; quién sabe, podría ser el que menos esperemos. (Vía: El Universal)