Homicidios en CDMX alcanzan niveles de 1997

Homicidios en CDMX alcanzan niveles de 1997.

Este marzo la Ciudad de México rompió un récord de espanto: nunca en todo el sexenio se habían cometido tantos homicidios en la capital del país. ¿Cómo volvimos a los tiempos violentos de 1997, cuando gobernaba el PRI? Hay muchas posibles respuestas, pero el gobierno de Mancera no ha dado ninguna; y tampoco ha no alguna solución contundente. (Vía: Reporte Índigo)

A mediados de los noventa los homicidios en particular y los crímenes en general habían llegado a tasas inauditas en la capital del país. La corrupción policiaca, el desempleo y el magro desarrollo social fruto de la devaluación del 94 habían convertido a la Ciudad de México en un hervidero de crimen de la que no pocos salieron huyendo hacia el Interior de la República.

Si bien desde 1997 los niveles empezaron a descender, pareciera que uno de los logros de la izquierda al mando de la capital ha retrocedido: según el Observatorio Nacional Ciudadano el primer trimestre del 2017 es el peor en homicidios dolosos y robo a negocio desde 1997.

Hace unas semanas, Rodolfo Ríos, quien preside la PGJ en la Ciudad de México, compareció ante la Asamblea de la CDMX con un optimismo incomprensible acompañado de números que mueven a la desconfianza: según informes de la PGJ, crímenes como el secuestro y robo a casa habitación van a la baja. 

Ante los reparos de la Asamblea, reconoció que el homicidio doloso aumentó 0.3% y esgrimió sin mucho éxito que el 80% de los homicidios dolosos en esta ciudad “no tienen que ver con la delincuencia sino con problemas personales”. (Vía: Radio Fórmula)

¿De qué tamaño tendrían que ser los “problemas personales” en la ciudad para hayamos decaído a los niveles de terror de finales del siglo pasado? El fantasma del crimen organizado ronda como una de las respuestas más fiables aunque pocos se atrevan a nombrarlo.

El día de hoy el Observatorio Nacional Ciudadano presentó las cifras más recientes sobre el fracaso de Mancera en seguridad pública. Para hacerse una idea de por dónde van los tiros, se puede acudir a una fuente igual de reciente: en días pasados Martí Batres mostró un comparativo del número de homicidios de 1997 contra los del 2016. Son casi idénticos: los números rondan los 500 homicidios dolosos en ambos años. (Vía: SDP)

En su momento hubo quien señaló un afán electorero en Batres; pero parece ser que las cifras que hoy presenta el Observatorio estaño lejos de desmentirlo.

Durante la guerra contra el narco la Ciudad de México fue para muchos un oasis de seguridad en medio del terror. ¿En qué momento bajamos la guardia para que volviera el crimen a nuestras calles?