La energía hidroeléctrica no es una fuente limpia: Greenpeace

Greenpeace anunció que el Amazonas, la mayor selva tropical del mundo, está amenazada por la construcción de las nuevas presas hidroeléctricas de la región. De acuerdo con la organización, la energía hidroeléctrica no es una fuente limpia, estas presas provocarán la desaparición de 750 mil kilómetros de selva, lo que pone en riesgo al medio ambiente y, además, ya provocó el desplazamiento de comunidades indígenas que habitaban en la región.

La cuenca del río Tapajós, una de las zonas con mayor biodiversidad del mundo, será una de las regiones más afectadas por este proyecto. El cual planea construir 40 presas y una autopista fluvial que permita transportar granos al Atlántico.

La energía hidroeléctrica se piensa como ecológica, pero según Greenpeace los anteriores proyectos hidroeléctricos han destruido grandes extensiones de bosques tropicales, afectando a la biodiversidad. Además, los efectos pueden causar daños hasta cientos de kilómetros de las plantas.

El caso de la construcción de una central hidroeléctrica en São Luiz do Tapajós este año es uno de los casos más alarmantes, debido a que los miembros de la comunidad indígena Munduruku, que habita la zona, nunca fueron consultados.

El líder de los Munduruku, Geraldo Krixi, resume la incertidumbre de su comunidad de la siguiente forma:

“El río y el bosque son como nuestra madre… Si represan el río Tapajós, ¿cómo vamos a sobrevivir? ¿A dónde iremos?”

El Ministerio de Minas y Energía afirma que las represas de Tapajós harán posible construir una vía fluvial para transportas granos de Mato Grosso a Asia, a través del Canal de Panamá. Mato Grosso es el mayor productor de granos en Brasil y su principal comprador es China.

 

Sin embargo, Bunny McDiarmid, codirector ejecutivo de Greenpeace Internacional sostiene que “es un increíble proyecto innecesario y destructivo”, debido a que la represa de São Luiz do Tapajós inundad un tramo del río, donde se encuentran rápidos, cascadas, playas, ensenadas y riveras donde se transportan y alimentan los Munduruku. Una vez construida la presa, se crearía un depósito del tamaño de la ciudad de Nueva York, que avabaría con el 7 por ciento del territorio indígena, hábitat y sustento del pueblo Mundukuru.

¿El “progreso” debe afectar así a la naturaleza?