¿Qué pasará con tu patrimonio si resultaste afectado por el sismo?

México es considerado un país vulnerable a sufrir desastres natural a gran escala; específicamente hay riesgos constantes de que se generen inundaciones, huracanes, terremotos y erupciones volcánicas. Según cifras del Banco Mundial un tercio de la población del país habita en zonas expuestas a algún fenómeno natural que puede generar un desastre, esto, en términos económicos significa que alrededor del 70% del PIB se encuentra expuesto.

A raíz de esta situación de riesgo, desde finales de la década de los 90, el gobierno mexicano ha destinado una parte del presupuesto de egresos de la federación a el Fondo de Desastres Naturales (Fonden). Dichos recursos son utilizados a atender labores de emergencia, así como reconstrucción y recuperación de comunidades, que incluyen infraestructura y vivienda, en caso de algún desastre natural.

De hecho, en el año 2006 México se convirtió en el primer país del mundo en emitir bonos catastróficos en el sistema financiero, esto lo hizo a través del programa Multi Cat del Banco Mundial. Dichos bonos se venden en los mercados financieros globales a bajo riesgo, ahí el Banco Mundial opera como intermediario con los inversionistas, asiste en gestión de riesgos ante desastres, elige a los proveedores de servicios y apoya en la preparación del marco legal y operativo. (Vía: Banco Mundial)

En ese sentido, el Fonden cuenta con recursos de la federación y con los recursos de los bonos catastróficos, los cuales cubren desastres de alta intensidad, por ejemplo, huracanes de categoría 4 y 5 en la escala Saffir-Simpson, así como sismos de más de 7.8 grados de la escala de Richter. Según informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Fonden actualmente cuenta con 9 mil millones de pesos de recursos disponibles solo de presupuesto.

Si se cumplen los requerimientos necesarios, también podrían activarse los recursos provenientes de los bonos catastróficos, lo cual inyectaría 360 millones de pesos adicionales. Sin embargo, es poco probable que se activen dichos recursos para el sismo actual, ya que según el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, hay recursos suficientes para enfrentar esta contingencia.

En ese sentido, además de la ayuda que los damnificados van a recibir de los particulares y las organizaciones de la sociedad civil, es necesario aclarar que los principales apoyos vendrán de los fondos asignados para desastres naturales de los gobiernos estatales, municipales y del gobierno federal. De tal manera, la reconstrucción de las viviendas de los afectados, así como de la infraestructura pública afectada será financiada por los distintos niveles de gobierno.

Dicho todo esto, las recomendaciones son no emitir pago alguno, ni dar nada a cambio de ayuda de cualquier tipo, ya que finalmente, los recursos asignados para desastres naturales, es dinero público que está costeado con los impuestos de la ciudadanía, por tanto, el patrimonio de los afectados por el sismo no está perdido. (Vía: Forbes)