Uber cambió sus términos y condiciones: si te violan, te matan o te asaltan no se hacen responsables

Desde que llegó a México, Uber se ha vendido en el mercado no solo como una empresa de transporte privado, sino como una alternativa a los sistemas de transporte tradicionales, específicamente los taxis regulados por el gobierno local. El discurso de Uber para vendernos su servicio ha sido el de la seguridad frente al riesgo que hay en el transporte público y en los taxis convencionales.

Pues dicho discurso resultó ser un éxito, ya que en los últimos años los servicios de Uber han crecido exponencialmente en las ciudades en donde tienen cobertura. Pero ese crecimiento puso en evidencia los problemas que tiene ese modelo de negocio y que nadie quería ver, tales como: la contratación desregulada, es decir, hecha solo entre particulares, mientras que su competencia tiene que ser validada por el gobierno o los problemas laborales, ya que los choferes no tienen la figura de trabajadores, sino de “contratistas”.

Ver: “Uber: cuando la culpa es compartida y las ganancias privatizadas”

Pues este crecimiento, aunado a la desregulación terminó en que el discurso sobre la seguridad de Uber y otras compañías con el mismo modelo de negocio terminara por desmoronarse, ya que empezaron a presentarse casos de acoso, violaciones, asaltos, asesinatos por parte de sus “contratistas”, es decir, los consumidores empezaron a correr los mismos riesgos que se corren en el sistema de transporte convencional.

El problemas es que ante esos incidentes estas empresas buscaron desvincularse de sus responsabilidades aludiendo a que los choferes no son trabajadores de la empresa, ya que la compañía solo es un prestador de servicio digital, es decir, solo facilita la plataforma a cambio de una comisión por cada servicio.

En el caso de Uber, la solución a estas problemáticas no fue establecer garantías a los usuarios en términos de mejorar su servicio, sino cambiar sus términos y condiciones de uso. Esto significa que Uber cambió las reglas del uso de su servicio, las cuales son aceptadas por el consumidor en el momento en que hace uso de la plataforma.

Ver: “Uber rastrea la ubicación de sus usuarios, aún después de terminar los viajes”

Estos cambios se dieron el pasado martes, cuando a todos los usuarios se les notificó por correo electrónico de los cambios en las políticas de privacidad. En términos generales no cambian mucho a las anteriores, sin embargo, hay dos cláusulas que resultan bastante alarmantes.

La primera tiene que ver con los choferes, ahí Uber señala que al utilizar el servicio el consumidor automáticamente reconoce que la compañía no es una empresa de transporte o logística, pero que los conductores sí son prestadores de servicios de transporte y logística, pero que ellos son contratistas independientes que no pertenecen a la compañía.

“USTED RECONOCE QUE UBER NO PRESTA SERVICIOS DE TRANSPORTE O DE LOGÍSTICA O FUNCIONA COMO UNA EMPRESA DE TRANSPORTES Y QUE DICHOS SERVICIOS DE TRANSPORTE O LOGÍSTICA SE PRESTAN POR TERCEROS CONTRATISTAS INDEPENDIENTES, QUE NO ESTÁN EMPLEADOS POR UBER NI POR NINGUNA DE SUS AFILIADOS.”

Ver: ¿A ti también te molesta que los ‘socios’ de UberEATS descansen?

Por otro lado y aun más grave, es la política en donde Uber aclara que no se hace responsable del servicio que presten sus “contratistas independientes”. Esto significa que la empresa limita sus responsabilidades sobre la calidad, puntualidad o errores en el servicio, además, agregan que el riesgo derivado del uso de su plataforma es responsabilidad del consumidor.

“UBER NO HACE DECLARACIÓN NI PRESTA GARANTÍA ALGUNA RELATIVA A LA FIABILIDAD, PUNTUALIDAD, CALIDAD, IDONEIDAD O DISPONIBILIDAD DE LOS SERVICIOS O CUALQUIERA DE LOS SERVICIOS O BIENES SOLICITADOS A TRAVÉS DEL USO DE LOS SERVICIOS, O QUE LOS SERVICIOS NO SERÁN INTERRUMPIDOS O ESTARÁN LIBRES DE ERRORES. UBER NO GARANTIZA LA CALIDAD, IDONEIDAD, SEGURIDAD O HABILIDAD DE LOS TERCEROS PROVEEDORES. USTED ACUERDA QUE TODO RIESGO DERIVADO DE SU USO DE LOS SERVICIOS Y CUALQUIER SERVICIO O BIEN SOLICITADO EN RELACIÓN CON AQUELLOS SERÁ ÚNICAMENTE SUYO, EN LA MÁXIMA MEDIDA PERMITIDA POR LA LEY APLICABLE.

Ver: “Usuaria de Uber denuncia a conductor que veía pornografía”

Pero eso no es todo, también Uber señala que no se hace responsable de la seguridad de los usuarios, incluso aunque la compañía haya sido advertida de las posibilidades de riesgo.

“UBER NO SERÁ RESPONSABLE DE DAÑOS INDIRECTOS, INCIDENTALES, ESPECIALES, EJEMPLARES, PUNITIVOS O EMERGENTES, INCLUIDOS EL LUCRO CESANTE, LA PÉRDIDA DE DATOS, LA LESIÓN PERSONAL O EL DAÑO A LA PROPIEDAD, NI DE PERJUICIOS RELATIVOS, O EN RELACIÓN CON, O DE OTRO MODO DERIVADOS DE CUALQUIER USO DE LOS SERVICIOS, INCLUSO AUNQUE UBER HAYA SIDO ADVERTIDO DE LA POSIBILIDAD DE DICHOS DAÑOS.”

Ver: “De nuevo, una usuaria de Uber denuncia acoso de parte de chofer en CDMX”

Para resumirlo de forma sencilla: Uber no se hace responsable si durante tu servicio, sus “contratistas independientes”, otros usuarios o alguien externo a la unidad, te acosa, te asalta, te roba, te secuestra, te viola o te asesina. Sí, con su cambio de políticas Uber se volvió una especie de entidad que existe y no existe al mismo tiempo, la pregunta es ¿Y las autoridades qué van a hacer al respecto?

Aquí los nuevos términos y condiciones de Uber. 

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