En lo que va del 2017, 23 personas se han suicidado en las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro; tan sólo en esta semana, han ocurrido tres, el último, un hombre de entre 40 y 45 años que se lanzó a las vías del andén en la estación San Cosme, de la línea 2. Ante esta alza, el director del STC, Jorge Gaviño, anunció una nueva estrategia para reducir los intentos de suicidio: aromatizar las estaciones.
#AvisoMetro Se realizan maniobras en estación #SanCosme #L2 por persona accidentada en vías. En breve se restablecerá el servicio.
— MetroCDMX (@MetroCDMX) August 23, 2017
Ajá…
Mientras que las cifras de suicidio en el STC están por rebasar a las del 2016 (en el que se registraron, en todo el año, 29 suicidios), y el índice de suicidios sigue creciendo en todo el país, parece ser que las respuestas frente a esta crisis son más una serie de ocurrencias que un programa que busque entender qué nos está ocurriendo, como sociedad, como para que estén disparándose estos números. (Vía: Excélsior)
El Programa #SalvandoVidas incluye el apoyo inmediato de personal del Sistema y su canalización a centros de apoyo psicológico. pic.twitter.com/XwEkv5fjd2
— MetroCDMX (@MetroCDMX) August 22, 2017
Ah, porque para Gaviño (el mismo que prefiere iluminar los túneles del metro que reparar su infraestructura), todos estos suicidios se reducen a “decepciones amorosas”, según un “estudio” elaborado por “la Facultad de Psicología”… así, sin fuentes, sin decir de qué universidad (¿será de la UNAM?) ni qué nada…
Por otro lado, un programa que sí ha funcionado es el entrenamiento y sensibilización de los elementos de la Policía Bancaria e Industrial, pues ellos, a diferencia de paisajes de playa y aromatizantes, han logrado convencer (sí, convencer, ni frenarlos ni arrestarlos) a más de 60 personas de terminar con su vida. (Vía: Noticieros Televisa)
Si el plan funciona tan mal como fueron los paisajes, sólo queda esperar que los oficiales y elementos de la PBI que han salvado vidas signa haciéndolo, sigan entrenándose entre ellos y evitando tragedias, que, aparentemente, no podemos contar con que el director del metro lo vaya a hacer en algún momento.
