No sabemos si era El Komander o el Grupo Marrano, pero un grupo de secuestradores exponía a sus víctimas a escuchar música banda las 24 horas del día como método de tortura. Las víctimas eran encerrados en un sarcófago de madera casi durante todo el día y recibían fuertes dosis de tamborazos y trompetas.
En una nota del Excelsior el testimonio del empresario restaurantero Carlos Xavier Araiza Torres que fue secuestrado, asegura que en su desesperación exigió a sus celadores cambiar la música ya que el género de banda le parecía de “muy mal gusto”.
“El cambio de música lo revitalizó, lo hizo descansar y le dio confianza para enfrentar el tiempo que le quedaba de encierro, o de vida.” Comentó una persona cercana al secuestrado. (Vía: Excelsior)
La forma cómo operaba la banda, la de secuestradores y melómanos, era raptar a una o dos personas al año. Las víctimas eran tratadas como mercancía fina y sólo se les maltrataba para presionar a las familias de los plagiados. Nunca habían mutilado a nadie, salvo lo de la música banda. Pero en su último plagio, la víctima requería medicamentos con mariguana para un padecimiento, lo cual los obligó a acercarse a traficantes. Según las autoridades, eso hizo que los secuestradores presionaran más a los familiares y mutilaron a la víctima, le cortaron un dedo y lo enviaron en taxi.
El taxista sintió miedo de que lo asesinaran y al ver que era seguido por una camioneta llamó a la policía. Así se logró en junio la detención de Escobar Poblete mejor conocido como el “Comandante Emilio”. , en posesión de dos cartas escritas por su víctima. El chileno se encuentra detenido en un penal de máxima seguridad en espera de ser extraditado o juzgado o México. (Vía: La Jornada)
¿Quién es el “comandante Emilio”?
El Comandante Emilio es un ex guerrillero chileno que fue acusado acusado del asesinato del fundador y líder de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el senador Jaime Guzmán Errázuriz, el 1 de abril de 1991. Pese a haber sido autor material de éste y otros asesinatos, los que cometió cumpliendo órdenes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez-Autónomo (FPMR-A), Escobar nunca estuvo en prisión por esos hechos.
Desde hace aproximadamente una década comenzó a vivir en San Miguel de Allende bajo el nombre de Ramón Guerra Valencia, y sus vecinos lo conocían como Ramón. Ramón-Escobar-Emilio, presidía la mesa directiva de padres en la escuela donde estudiaba su hija. Quienes lo conocían creían su versión, sostenida por su credencial para votar que decía que era originario de Puebla. (Vía: Proceso)


