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Puebla enfrenta violencia contra las mujeres… con papel para tortillas

El feminicidio de Mara Castilla no sólo indignó a Puebla sino al país entero, su asesinato expuso la crisis de seguridad que atraviesa el estado. De acuerdo a Periódico Central, el feminicidio de Mara es el número 83 en la entidad y en dos meses la cifra aumentó a 95 mujeres asesinadas.

Por si fuera poco, autoridades se negaron a declarar una Alerta de Género para el estado. Las razones que esgrimieron son tan ridículas como indefendibles, desde un rector que dijo que la inseguridad era resultado de la libertad que ahora tienen las mujeres, hasta un presidente de la Coparmex que expresó que una Alerta ahuyentaría el turismo.

Y cuando pensamos que no habría otra declaración o postura semejante, el gobierno estatal remató con la envoltura de las tortillas: el Instituto Poblano de las Mujeres (IPM) colocó la frase “La violencia no es normal, ponte a salvo” en el papel para envolver las tortillas como una medida para erradicar la violencia de género.

En serio: su gran medida contra los feminicidios es colocar una frase hueca en el envoltorio de las tortillas. No comisiones especiales, no alertas de género, no castigos más eficaces ni un sistema legal que brinde justicias efectivas;  vaya, ni siquiera una auténtica campaña publicitaria que al menos evidencie la triste situación del estado. No. Sólo un pinchurriento envoltorio de tortillas.

De acuerdo a Periódico Central la campaña “Papel Tortilla” consiste en distribuir papel para envolver en las tortillerías de todo el estado, dicho papel tiene impresas frases que “describen” o alertan sobre algún tipo de violencia de género, además incluyen números telefónicos para solicitar ayuda. (Vía: Periódico Central)

Otras dependencias federales como Sedesol e Indesol participaron en la elaboración de la campaña y en lugar de atender las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) o las peticiones de decenas de organizaciones civiles que se han encargado de apoyar a familiares de víctimas de feminicidios, prefirieron actuar al estilo Peña Nieto y dirigir su campaña a la señora de casa que va por las tortillas.

 

El mensaje de esta clase de medidas es muy simple: las autoridades subestiman la gravedad de los casos de feminicidios y de abuso sexual. En un estado donde cada 19 horas desaparece una mujer, combatir los feminicidios con envoltorios de tortillas es una mezquindad.

Y si pensaron que al colocar en el papel de las tortillas mensajes preventivos “contra” la violencia de género llegarían a más mujeres, se les olvida que las mujeres no son las responsables de la violencia que viven día a día ejercida mayoritariamente dentro de sus círculos más cercarnos, es decir sus parejas sentimentales, sus jefes y sus vecinos.