Laura Zapata dice que parejas gay mejor deberían ‘adoptar perritos’

Hay veces en que la gente no debería opinar con tanta soltura, sobre todo en temas delicados donde sus prejuicios pueden rebasarlos; ahí está el recentísimo caso de la actriz Laura Zapata quien, por defender y hacerle segunda a la cantante Yuri, dijo que las parejas homosexuales “no pueden tener hijos” y, por lo tanto, “deben obedecer las leyes de la naturaleza” y abstenerse de adoptar.

Ojo: igualmente consideró que los niños tienen derecho a “mamá y papá” mientras que las parejas homosexuales pueden conformarse con “adoptar perritos y gatitos”.

Pero, ojo, querides lectores de la comunidad LGBT+: a pesar de sus lamentables comentarios, ella asegura que “respeta profundamente a las parejas gays”. O sea, todo bien, ¿no?

Para colmo, aprovechó la ocasión para dirigir ataques personales contra un productor, Felipe Nájera, quien presuntamente está demandado penalmente por discriminación, aunque es gay. Por desgracia, discriminar no está peleado con pertenecer a una minoría y, como argumento, es una simple descalificación personal de un tema que realmente no viene al caso.

El problema con esta clase de declaraciones es que, presuntamente amparados en la libertad de expresión, piden que se les niegue o retire derechos a minorías e inmediatamente se escudan en un respeto que no otorgan: lanzan la piedra y esconden la mano.

La gente famosa que declara sin muchos escrúpulos sobre cualquier tema, suele obviar que sus palabras (y las de cualquiera) sí pueden convertirse en acciones; sus posturas sí derivan en propuestas antediluvianas: si dices que respetas los derechos de las minorías LGBT entonces no digas que “deben respetar la naturaleza” (como si tal cosa fuese posible o deseable, además) y no casarse o buscar tener hijos. (Vía: El Universal)

Esta gente asume que porque no amedrentan en la calle a una pareja gay ya están respetando y, créannos, el respeto es un poco más complejo: también implica admitir que las convicciones, posturas o conductas que no te afectan y no tienen que ver con tu vida deben ser admitidas y normalizadas.

Es decir: si pregonas que respetas a las parejas homosexuales pero no te gusta que adopten o no te gusta que se besen en la calle, no estás respetando; estás disfrazando tu intolerancia con retórica, pero poco más.

Ahora bien, si le preguntan a los conductores de Ventaneando, quienes grabaron la entrevista, claro que uno pude pedir que le quiten derechos a alguien y aun así respetarlo; y eso es cero homofóbico. *Quien esto escribe se da una palmada en la frente al escuchar eso*.