Duarte presentó una denuncia por lavado de dinero y corrupción contra Yunes

Javier Duarte lleva preso desde hace varios meses por su culpabilidad en el desvío de recursos del Estado de Veracruz y la corrupción durante su mandato al frente de Veracruz. Javidú se hizo acreedor del odio generalizado, entre otras cosas, por sus declaraciones extrañas y por sus huelgas de hambre, pero ahora está pasando el umbral del cinismo.

Duarte presentó denuncia por lavado de dinero y corrupción contra Yunes
Foto: AM

Desde la cárcel, el exgobernador veracruzano expresó su descontento y rechazo a la administración de Yunes, a quien acusa de enriquecimiento ilícito a través del lavado de dinero y corrupción. La denuncia de este ciudadano (presidiario, mejor dicho) fue hecha el 16 de febrero y fue entregada a la PGR, quien ahora tendrá que investigar a Duarte y también hacer una investigación mandada por él mismo. (Vía: El Universal)

Aunque, bueno, esta denuncia venía desde el 2016. En ese momento, mientras Javidú aún ocupaba el cargo público, pidió que se le investigara… pero dos meses después le explotó la olla exprés en su propia cocina, por lo que se detuvieron las intenciones de cachar en la movida al ahora gobernador veracruzano.

Los argumentos de Duarte van relacionados a que el actual gobernador no presentó en su ley 3 de 3 todas las propiedades que le pertenecen (¿cómo sabe eso usted, Don Javidú?). Así mismo, hace referencia al reloj (horrible, por cierto) con el que fue captado Yunes durante una conferencia de prensa, que está valuado en aproximadamente 6 millones de pesos. (Vía: Reporte Índigo)

Claro, entendemos la denuncia de Duarte, él está relacionado con ese mundo y puede detectar la corrupción con paciencia, prudencia y verbal contigencia. Sin embargo, resulta hasta ridículo encontrarse que esta denuncia viene de alguien que desvió más de 1 mil millones de pesos y que dio agua destilada a niños en tratamiento de quimioterápia para ahorrarse y quedarse lo de los medicamentos (esto no se le puede olvidar a nadie, por favor).

Estamos frente a una de las denuncias más extrañas de la historia. No porque no sea necesario hacerlo, por supuesto que es totalmente pertinente hacer una revisión al patrimonio de Yunes y ver si existe o no corrupción y enriquecimiento ilícito. Sin embargo, parece el colmo del cinismo que la haga él, y el colmo de la impunidad, que no se haya atendido ninguna de las tres veces que se ha hecho con anterioridad.

Ahora, sólo esperemos que, de ser culpable, se le haga un proceso judicial pertinente, no como el de Duarte, en el que la PGR ha ido perdiendo fuerza sobre el caso, no porque Javidú sea inocente, sino porque no han hecho bien su chamba jurídica.

Por: Redacción PA.