Chalecos Amarillos se deslindan de grupos en México

Chalecos amarillos se deslindan de versión mexicana

En la cuenta oficial de la coordinación para América Latina de los Chalecos Amarillos, se publicó un deslinde de la organización: se desmarcan de los múltiples grupos que han utilizado el nombre y el impulso del movimiento popular francés para convocar una marcha en oposición del gobierno de López Obrador.

Chalecos Amarillos ‘oficiales’ se desmarcan de rama mexicana

Desde que a mediados del año pasado estallaran las protestas de los “Chalecos amarillos” en Francia, múltiples movimientos sociales en todo el mundo han adoptado el distintivo chaleco de tráfico para vincularse identitariamente con un movimiento que tiene mucho apoyo social.

Hasta el momento, nadie parece tener claro cómo o desde dónde se organizó el primer impulso del movimiento, si los “Gilets Jaunes” están siendo instigados por agentes extranjeros o es un movimiento social auténtico y orgánico, pero nadie puede dudar de su peso y significado en protestas internacionales. (Vía: Vox)

La fuerza que tomó este movimiento por la cobertura mediática, justo durante el periodo de transición presidencial, provocó una aparición orgánica de decenas de cuentas y personas que, con chalequito amarillo, fueron a marchas, manifestaciones y plantones en la casa de López Obrador, la casa de Transición.

Ahora, una cuenta que dice ser la “oficial” del movimiento para Latinoamérica, se desvinculó de los movimientos chalequistas que están llamando a una marcha el próximo 10 de marzo en contra del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La ‘oficialidad’ de las cuentas que se inscriben al movimiento francés se pone siempre en duda por grupos opositores política e ideológicamente: las dos cuentas enfrascadas en la discusión de quién es la ‘oficial’ fueron creadas en diciembre de 2018, y otra, arrobada en el desmarque, existe desde 2015 pero, evidentemente, no nació como una cuenta de chalequistas.

Movimientos orgánicos y horizontales como éste no son fáciles de “legitimar” a través de sus cuentas de redes sociales, sin embargo, el fenómeno es interesante en cuanto dos bandos completamente opuestos están recuperando un símbolo de resistencia civil y política con dos intenciones completamente diferentes.

Por lo pronto, lo único que sabemos a ciencia cierta es que el 10 de marzo habrá otra marcha de oposición, ¿cuánta gente asistirá?