Entre matracas y porras de la cargada, Meade es proclamado candidato único del PRI

El espectáculo anacrónico de lo que el presidente Peña Nieto llamó: la“liturgia priista”, no se detiene, desde que José Antonio Meade fue destapado como el candidato presidencial del PRI, la cargada y la bufalada de distintas corporaciones alineadas al partido no ha dejado de vitorear porras y matracas para bautizar de facto y hacer suyo a quien no es un priista de manera formal.

Pues el día de hoy el matraqueo y las porras continuaron cuando José Antonio Meade se presentó en la sede nacional del partido para presentar su registro como candidato a la presidencia. El evento fue un típico mitin priista, lleno de militantes, pantallas gigantes y animadores que que coreaban con los micrófonos: “¡Pepe, Pepe!” o ¡Pepe Meade presidente!”

La dirigencia del PRI anunció que Meade será el candidato único del partido, por lo que no veremos spots de él  en el tiempo que duren las precampañas. Sin embargo, sus perfiles de redes ya fueron cambiados por fotografías que muestran los colores del tricolor, el partido que ya lo adoptó como uno más a pesar de no contar con el registro.

Al evento fue acompañado de su esposa, Juana Cuevas Rodríguez y de los otros presidenciables ya desechados por el dedo de Peña: Aurelio Nuño, Miguel Ángel Osorio Chong, Enrique de la Madrid y José Narro; todo esto para demostrar en la liturgia que ya se cerraron filas y se disciplinaron ante el destapado.

Después de presentar formalmente su registro como precandidato único, Meade da un recorrido de más de una hora entre las vallas metálicas para darse un “baño de PRI”, es decir, estrechó manos, echó porras y se tomó fotos con la militancia presente.

Saliendo del evento continuó la cargada, las porras y las matracas de la militancia priista de todos los niveles, quienes llaman a Meade “nuestro amigo”. 

Cualquier parecido con la década de los 50 es mera coincidencia. En realidad es irrelevante que Meade no sea un militante formal del PRI, al final la estructura se impuso, volviéndolo uno de ellos. (Vía: El Universal)