El peso se deprecia a un día de la toma de posesión de Trump

Peso

Prácticamente desde la victoria de Donald Trump la incertidumbre se ha acrecentado produciendo una alta volatilidad en los mercados en general, pero en los cambiarios México ha sido el más impactado por dicho entorno, ya que el peso ha sido la que más se ha depreciado durante los últimos meses en el mercado cambiario, depreciándose solo en los últimos 13 días un 6,15% llegando a un máximo de 22,07 pesos por dólar el día de ayer. Todo esto es resultado de los embates del todavía presidente electo contra el país, específicamente los relacionados a la posible derogación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y a las amenazas lanzadas contra las empresas automotrices sobre los impuestos arancelarios que se las aplicará de seguir haciendo inversiones en México.

Si bien el tipo de cambio ya no es la variable central para analizar la salud macroeconómica del país como en antaño cuando era controlado por el gobierno, su desempeño sí afecta algunos sectores de la economía, sobre todo los relacionados a las operaciones en dólares como tipo de cambio, tal y como sucede con industrias o servicios que dependen de las importaciones. En ese sentido, es importante recordar que el tipo de cambio es fijado por el mercado, de ahí que este sujeto a las expectativas que se generen en este en términos del comportamiento de ciertos entornos, en el caso de México, la moneda se ha depreciado debido a que ante el posible proteccionismo de Estados Unidos, acompañados de las amenazas de Trump contra las inversiones en el país, han producido que México sea poco atractivo para las inversiones y flujos de capital.

De tal forma, las fluctuaciones en el mercado cambiario no se han estabilizado debido a que no se ha reducido la incertidumbre y la contingencia, Trump no ha moderado su discurso como muchos pensaban, tampoco la reserva federal aumentó su tasa de interés paulatinamente, sino que lo hará aceleradamente, todos estos hechos han influido fuertemente en la cotización negativa del peso en los mercados. Muchos analistas pronostican que el peso no logrará estabilizarse hasta que el entorno sea mucho más estables, es decir, hasta que Trump tome posiciones y acciones claras ya instalado en el gobierno, pero ahí puede haber dos caminos: el primero es desalentador en el sentido de que Trump sostenga su posición agresiva contra México, lo cual depreciaría al peso mucho más; el camino alentador en cambio, es que Trump y su equipo tomen una posición mucho más moderada y abierta a la negociación, ahí el peso ganaría terreno ¿qué camino es más probable? es imposible de saber porque de hecho Trump es impredecible, de ahí el nerviosismo en los mercados.

Es lógico en ese sentido que a un día de la toma de posesión de Donald Trump el pese tenga un desempeño negativo, ya que es un momento de alta contingencia e incertidumbre. Esto significa que los mercados están a la expectativa de lo que Trump pueda declarar mañana en la ceremonia, esto se ve reflejado en el valor del peso frente al dólar, sin embargo, mañana será un día mucho más crítico, ya que ese discurso no solo podría afectar al peso, sino al mercado bursátil del mundo, pero sobre todo el de las cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores.

Como hemos señalado, la principal causa de la depreciación de la moneda tiene que ver con el factor exógeno relacionado a Estados Unidos, prueba de ello son los pocos resultados que han tenido las intervenciones del Banco de México en los mercados cambiarios internacionales, en donde vendió aproximadamente mil millones de pesos logrando recuperar un pequeño porcentaje y por poco tiempo, el valor de nuestra moneda. En cambio, cuando Trump declaró que es negativo para la economía norteamericana que su moneda tenga tanta apreciación, de manera colateral ayudó al peso a ganar terreno frente a la divisa estadounidense, esto evidencia que la principal variable que están tomando los mercados para cotizar el peso tienen que ver con las acciones que pueda tener el gobierno norteamericano contra México. (Vía: El Economista)