Sorteo “te devolvemos tu compra”: la promoción del SAT para el Buen Fin

Uno de los grandes problemas en las finanzas públicas tiene que ver con el hecho de que nuestro gobierno recauda impuestos de manera muy ineficiente. Recordemos que en México se retienen impuestos de manera directa e indirecta; los primeros, como su nombre lo indica, son gravámenes que son aplicados directamente a los ingresos de las personas físicas o morales, el principal impuesto directo es el ISR (Impuesto Sobre la Renta); los impuestos indirectos, por otro lado, son aquellos que se aplican al consumo de ciertos bienes y servicios, piénsese en el IVA (Impuesto al Valor Agregado).

Pues bien, aunque en los últimos años el gobierno federal ha logrado aumentar considerablemente la base de recaudación de impuestos, esta sigue siendo muy escueta (Vía: Excélsior). Estamos hablando que la federación recaudó cerca del 17% del PIB el año pasado, lo cual representa uno de los porcentajes más bajos si se compara con otros países de América Latina. (Vía: OECD)

El problema es que la base tributaria de recaudación directa es limitada si no disminuye la informalidad, tenemos que la tasa promedio de informalidad en el país oscila entre el 50 y el 60% de la población económicamente activa. En ese sentido, los impuestos indirectos son una fuente segura de ingreso ya que el consumo obliga a las personas a pagar el impuesto correspondiente.

En ese sentido, es importante que ante la emergencia nacional producida por los sismos del 9 y el 17 de septiembre el gobierno logre una recaudación fiscal mucho más eficiente, ya que tenemos recursos limitados que han obligado al gobierno a hacer ajustes presupuestales para el año siguiente.

Sin embargo, el SAT está promoviendo un sorteo para El Buen Fin, en donde, a los ganadores, les regresará el valor total de su compra, todo esto para incentivar el consumo. Las personas que entrarán automáticamente a este sorteo son aquellas cuya compra sea de 250 a 10 mil pesos y su pago haya sido con tarjeta de débito o crédito en un comercio que esté dado de alta ante Hacienda.

Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, esta iniciativa tendrá un tope de presupuesto de 500 millones de pesos. La dependencia precisó que esta iniciativa tiene la finalidad de reactivar la economía después de los sismos, de hecho, con todo y todo, pronostican un crecimiento del 11% en el consumo respecto al año pasado, es decir, proyectan que pasarán de 89 mil millones de pesos a 100 mil millones de pesos.

La pregunta aquí es la siguiente: ¿en serio necesitamos destinar en estos momentos dinero público a incentivar el consumo cuando literalmente tenemos regiones cuya economía está completamente destruida y paralizada? ¿estamos para condonar impuestos en estos momentos? 

Con esto no estamos diciendo que se cancele el Buen Fin, sino que no es el momento para utilizar dinero público en esos rubros, cuando hay cosas mucho más urgentes, finalmente el consumo se dará como se tenga que dar.