Inexactas afirmaciones que sugieren que Trudeau convencerá a Trump que México es el problema en TLCAN

Varios medios han difundido una noticia que afirma que el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien se reunirá en los próximos días con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tratará de convencer al mandatario estadounidense de que el problema en el TLCAN se llama México y no Canadá. 

Es decir, afirman que la estrategia de Canadá es persuadir a Trump que centre sus ataques en México, lo cual de entrada parece absurdo tomando en cuenta que las renegociaciones son trilaterales, por tanto, de nada sirve que los embates se centren en uno de los miembros ya que los temas centrales de la agenda Trump afectan tanto a México, como a Canadá.

Esta información está sustentada en una cita textual de la representante canadiense en las mesas de negociación del TLCAN, Chrystia Freeland, presentada en un artículo de Reuters, la cual afirmó que Trudeau le explicará “ con toda claridad al Presidente Trump (…) que Canadá no es el problema de Estados Unidos” y, que por tanto el mensaje para Estados Unidos será: “somos su mejor cliente”.

Las interpretaciones que infieren que estas declaraciones apuntan a que Canadá convencerá a Trump de centrar sus ataques en México son problemáticas ya que no queda claro en el fragmento presentado que esa sea la intención concreta, es decir, no prueban nada. Además, si tomamos en cuenta el desarrollo de las mesas de negociación podríamos decir que de nada sirve que la atención de Trump se centre en México ya que por ejemplo, la insistencia en el tema de la balanza comercial y de la eliminación del capítulo 19 del tratado también afecta a los canadienses.

Finalmente, el tema con Trump y la renegociación del TLCAN es el proteccionismo económico que busca imponer, el cual afecta igualmente tanto a México como a Canadá, y no los objetivos particulares de sus ataques, los cuales hasta cierto punto están normalizados y cada vez surten menos efectos. En ese sentido, lo más profesional es esperar a que sucedan los hechos y dejar de lado especulaciones basadas en fragmentos de declaraciones que derivan en comunicaciones distorsionadas.