En decadencia la red ferroviaria mexicana

La red ferroviaria de nuestro país se encuentra en decadencia, de hecho es un sistema obsoleto que por su ineficacia se a vuelto sumamente costoso. Ese círculo vicioso de ineficacia y altos costos solo produce que nuestra red ferroviaria se hunda cada vez más; pero esto parece importarles poco a los concesionarios, ya que no han hecho inversiones para modernizar el sistema de ferrocarriles, es decir, contra toda lógica capitalista, esperan sostener un negocio y obtener ganancias invirtiendo menos de lo mínimo indispensable.

Pero el gobierno mexicano está en la misma sintonía, ya que inexplicablemente se ha negado a fomentar la competencia en ese sector y ha cancelado proyectos que buscaban ampliar la red ferroviaria con tecnología mucho más reciente ¿Será que la corrupción es la causa por la que el sector está cerrado a los competidores? ¿hay complicidad entre el gobierno y las concesionarias para que el negocio opere como un monopolio que además no ha invertido para mejorar el sistema ferroviario mexicano?

Pero como decíamos, este oligopolio ferrocarrilerro dedicado a administrar “lo que hay”, se está viniendo abajo debido a que las empresas cada vez demandan menos sus servicios de transporte. Esto se debe principalmente a sus altos costos, a la escasez de vagones y locomotoras y a lo obsoleto del equipo existente.

Además, lo poco que hay favorece el comercio internacional más que el local, de hecho los servicios domésticos han caído en un 24% solo en lo que llevamos del año. Por el contrario, los servicios para tráfico internacional crecieron en un 49%.

Las principales industrias que utilizan el tren como medio de transporte de sus mercancías son: las cementeras, la agroindustria, los azucareros, las mineras y las acereras. Pero, ante los problemas antes mencionados prácticamente todas ellas han reducido considerablemente el uso del ferrocarril como medio de transporte.

Para ilustrar un poco esta tendencia a la baja, según datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), en 5 años, las azucareras redujeron un 25% su transporte por vía ferroviaria; el transporte de fertilizantes cayó 22%; el de piedra caliza 24%; el de arena sílica 19%; el carbón 17% y el trigo 9%.

Esta baja en la demanda de estos servicios se ha dado por la escasez de ferrocarriles que ha detonado en un alza de precios, solo en este año se han incrementado 58% las tarifas de ese medio de transporte. El cálculo de precios se da por la cantidad de toneladas transportadas multiplicada por el número de kilómetros y de vagones cargados, si esto le agregamos la oferta disponible de vagones, tenemos que los precios se encarecen considerablemente.

Por otro lado, en términos comparativos vemos que si bien las tarifas de otros medios de transporte se han incrementado, no lo han hecho al ritmo del ferrocarril, por ejemplo, el transporte terrestre se ha incrementado en un 29% en el mismo periodo de tiempo. Sin embargo, este  encarecimiento se ha dado principalmente por el aumento del precio de los combustibles y por el aumento del dólar que ha impactado al mercado de las refacciones.

A pesar de que los monopolios ferroviarios regionales registran ganancias de 42%, esta tendencia irá a la baja debido a que la demanda del servicio va a la baja. Si el gobierno no impulsa que entren más concesionarios al mercado, veremos que continuará esta tendencia decadente del ferrocarril en México, además de que se seguirán perpetrando los monopolios que acabarán por quebrar a este importante sector de la economía, fundamental para el comercio regional, nacional e internacional. (Vía: El Financiero)

 

 

 

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