Creer que Donald Trump es presidente de Estados Unidos es difícil de hacerse. Los meses pasan y sigue siendo complejo entender cómo y por qué llegó al poder. Ahora, ¿qué pensarías si hubiera en el mundo alguien más como él?
Para fortuna, sí existe alguien idéntica a él, pero no es tuitera ni se broncea en camas de luz ultravioleta. Se trata, más bien, de una agricultora gallega que se ha ganado su fama en la red gracias a su gran parecido con el presidente gringo.
Su nombre es Dolores Leis Antelo y hasta hace unos días llevaba una vida tranquila en los campos de la Costa Da Morte, donde no se tiene que preocupar por escribir tonterías o amenazas de ataques armados vía Twitter.
Por su puesto, a pesar del gran parecido, su vida es completamente opuesta. Donald Trump ha sido famoso por sus negocios (los exitosos y los grandes fracasos) y su presencia en los medios como una personalidad ácida que resalta el supremacismo blanco.
Dolores, por su parte, simplemente ha dedicado la vida a trabajar en los campos de Cabana de Bergantiños y cuidar de su casa y su familia. No ha sido objeto de cámaras o reflectores, pero ahora todos la están comparando con el presidente estadounidense.
https://www.youtube.com/watch?v=AiZqFGLAeAc
Afortunadamente, la viralización de su foto y la comparación por el gran parecido físico que guardan, no le ha cambiado la vida y no tiene intención alguna de comprarse un smartphone, violentar alguna mujer o una nación concreta o medirse los botones (nucleares) con quien se le ponga enfrente.
Muchos se preguntan si los señores Trump alguna vez viajaron a Galicia y dejaron ahí una pequeña niña para después hacer un reality show en que Juego de Gemelas quede rebasado por la realidad.
Never said when an attack on Syria would take place. Could be very soon or not so soon at all! In any event, the United States, under my Administration, has done a great job of ridding the region of ISIS. Where is our “Thank you America?”
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) April 12, 2018
Aunque más bien creemos que es una coincidencia graciosa y un gran pretexto para volver a reírnos de lo ridículo que suena que Donald Trump, en efecto, sea el presidente de Estados Unidos… y también recordar, con tristeza, que es cierto y que sus decisiones ponen en riesgo muchos avances en la problemática racial y de género que había tenido el país más influyente del mundo.
Con información de La Voz de Galicia
