Desplazados en Chiapas regresan por desesperación a sus comunidades aunque no haya condiciones de seguridad

Tres meses después de que alrededor de 5 mil pobladores de Chalchihuitán tuvieran que dejar su comunidad e ir a vivir a las montañas, estos comenzaron a regresar a sus casas tras la muerte de 11 de sus integrantes a causa del hambre y el frío. Así mismo, necesitan cuidar de sus cosechas que llevan abandonadas desde octubre, pues este pueblo indígena teme por su seguridad gracias al conflicto armado que se ha desatado en el municipio vecino de Chenalhó. (vía: Regeneración)

Este conflicto tiene 40 años de existir, pero recientemente los enfrentamientos armados cerca de sus plantíos los obligaron a escapar hacia la sierra, dejando sus hogares vacíos ante la nula respuesta del gobierno chiapaneco que no ha intervenido en lo más mínimo ni le has ofrecido una solición. Fueron aproximadamente 4 mil los que regresaron, pero aún quedan alrededor de 1 mil personas sobreviviendo sin un techo fijo y con las condiciones climáticas del invierno.

El ayuntamiento de Chalchihuitán exigió mediante un comunicado que se le garantice la seguridad desde el gobierno del Estado, aunque lo que reclaman los pobladores es que se desarme a la gente de Chenalhó, pues sus ataques fueron la razón de su desplazamiento forzado. Por otro lado, recordó que de seguir de esta forma, se podría repetir un escenario como el de Acteal en 1997. (vía: El Universal)

La situación de este publo indígena es incierta y el retorno de la mayoría de los desplazados no representa la solución del problema principal, es simplemente un agravio más de la circunstancia, pues al huir de la inseguridad han tenido que arreglarselas para vivir sin casa y sin servicios mínimos para su vida digna, además de que han muerto varios de ellos y eso mismo ha provocado su desesperación para tener que seguir debatiéndose entre morir de frío y hambre o de un balazo por un conflicto que no les corresponde enfrentar.