Acusan a la Marina de moches y tráfico de influencias

A través de uno de sus hermanos perteneciente a la Marina, Jesús Marcial Martínez Pastelín se convirtió en un proveedor de gas para esta institución, obteniendo grandes contratos desde 2010.

El Contralmirante Francisco Gerardo Martínez Pastelín, aprovechó su posición dentro de la Marina para que su hermano obtuviera esos contratos y así beneficiar a la compañía Magnigas, S. A. de C. V., de la que era directivo junto a su familiar.

Foto: Reforma

Los detalles de esos contratos, así como la existencia de otros, están resguardados bajo el argumento de ser documentos que competen a la jurisdicción de la seguridad nacional, por lo que su acceso es restringido.

Según publicó Reforma, Martínez Pastelín y otros contratistas, así como elementos de la Marina, están siendo investigados por evasión fiscal ya que el SAT detectó gastos por más 1 mil 350 millones de pesos y en sus declaración fiscal solo se registraron 48 millones.

Aunque en un primer momento no se tenía certeza de que Magnigas estuviera directamente ligada a los hermanos Martínez Pastelín, después se confirmó que la dirección legal de la empresa y de Jesús Martínez Pastelín son exactamente la misma, además de que sus apoderados transfirieron fondos a diversas cuentas de banco al mismo tiempo que la Marina hacía también movimientos bancarios.

Así mismo, la investigación de Reforma apunta a que con anterioridad ya se había investigado al Contralmirante por su estilo de vida que no correspondía con el salario que percibía, a lo que respondió que su “hermano empresario” lo sostenía económicamente, por lo que en primer lugar fue desestimadas las acusaciones en su contra al no contar con los elementos necesarios para inculparlos.

Sin embargo, con la nueva información que salió a la luz, en la que se demuestra que Magnigas se benefició del presupuesto de la Marina mientras Martínez Pastelín fue miembro importante de su organigrama, no solo da constancia de su evasión fiscal, sino que confirma que ese patrimonio no declarado oficialmente ante Hacienda, proviene del tráfico de influencias.

La opacidad (entendible) con la que se maneja la Marina es uno de los principales obstáculos a la hora de adjudicar responsabilidades por delitos en esta institución. Sin embargo, es pertinente que la armada de México de certeza de que los movimientos y contratos que otorga están dentro del marco legal correspondiente.

Con información de Reforma