Contratos de Pemex a Odebrecht beneficiaron a empresarios relacionados a Osorio Chong

Según documentos obtenidos por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), el empresario hidalguense Carlos Aniano Sosa Velasco, personaje íntimamente relacionado al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se habría visto beneficiado por contratos entre Pemex y la constructora brasileña Odebrecht, investigada por temas de corrupción.

El diario Reforma presentó una investigación que señala a Sosa Velasco como uno de los empresarios más beneficiados del sexenio peñista; según lo documentado, los contratos empezaron a lloverle en 2012, después de que le facilitara al secretario de Gobernación la residencia de Paseo de las Palmas, la que hasta el día de hoy habita Osorio.

Uno de los contratos en los que se vieron beneficiadas las empresas de Carlos Aniano Sosa, fue en el de la modernización de la refinería de Tula. Dicho contrato fue asignado de manera directa por Pemex a Odebrecht, por 2 mil 600 millones de pesos, pero la empresa brasileña subcontrató a las empresas Grupo Constructor Tulancingo y Construcciones Sky Universal, propiedad del casero de Osorio Chong.

Autoridades brasileñas y mexicanas han señalado que esta obra en particular fue obtenida por Odebrecht mediante actos de corrupción, ya que el proyecto fue asignado de manera directa (sin licitación) a cambio de un soborno de 6 millones de dólares, además, durante la obra presentaron sobrecostos por 300% del presupuesto original de materiales.

Según el contrato, el costo original de la obra iba a ser de mil 666 millones de pesos, sin embargo, Odebrecht prácticamente subcontrató todo el proyecto y el costo subió a 2 mil 686 millones de pesos.

Según declaraciones de personas involucradas en el proceso judicial, el modus operandi fue el siguiente: por recomendación del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, Odebrecht se asoció con la empresa Construcciones Industriales Tapia (Citapia), propiedad de Juan Carlos Tapia, otro prominente empresario hidalguense; luego, la constructora brasileña notificó a Pemex de la asociación y presuntamente pagaron 6 millones de dólares a Lozoya para que se le asignara el proyectio.

Posteriormente, Odebrecht presentó a Pemex la propuesta para remodelar la refinería de Tula y 8 días después la paraestatal mexicana le asignó el contrato sin una previa licitación. El día en que se firma el contrato, Odebrecht le informó a Pemex que subcontrataría a Citapia para llevar a cabo ciertos trabajos, los cuales resultaron ser prácticamente todo el proyecto.

Finalmente, Citapia se asoció con las empresas del casero de Osorio Chong para llevar a cabo la obra. Todo el sobrecosto se debe a estas subcontrataciones y a que inflaron los precios de algunos insumos hasta en un 300%.

Según la Auditoría Superior de la Federación, el daño al erario público por este contrato es de 953 millones de pesos. (Vía: Reforma)