Comerciantes se van a paro en Tamaulipas: exigen seguridad a gobernador

La situación de violencia constante en Tamaulipas se ha hecho insostenible para los millones de personas que viven en medio del fuego cruzado, que son extorsionados día a día tanto por autoridades como por la delincuencia organizada. Como protesta a esto, 400 comerciantes de las ciudades de Güemez, Hidalgo y Padilla han cerrado desde este lunes 19 para exigirle al gobernador panista, Francisco García Cabeza de Vaca condiciones básicas para poder subsistir. (Vía: Reforma)

Desde hace un par de meses, la violencia en Tamaulipas ha ocupado titulares, parecería que esta ola es solo eso: una oleada de enfrentamientos y crímenes que eventualmente reducen, desde motines en prisiones estatales, asesinatos de periodistas y activistas, hasta sitios a ciudades completas… Sin embargo, para los tamaulipecos, más que una crisis es rutina.

La región citrícola del estado es atravesada por la autopista Ciudad Victoria-Monterrey. Si bien la zona no ocupa las primeras planas nacionales, como Reynosa o Nuevo Laredo, sus pobladores forman parte de una de las principales industrias del estado: el cultivo de cítricos; es, también, el centro de una violencia invisibilizada: extorsiones, secuestros y enfrentamientos entre cárteles que buscan adueñarse de la zona han alzado el número de muertos y desplazados aún desconocido, al mismo tiempo que ha destruido la economía local.

En un estado en el que la violencia está más que normalizada, el paro de labores de estos comerciantes locales no sólo es aplaudible, sino extraño. Durante la campaña electoral del año pasado, en el que el candidato del PAN logró la alternancia prometiendo un alto a la violencia cotidiana, sin embargo, pareciera que o ésta lo ha rebasado, o que llegó sin un plan y sólo prometiendo aire.

La región que abarca las comunidades de Güemez, Hidalgo y Padilla, era de las pocas zonas autosuficientes de Tamaulipas: la producción de cítricos y su exportación alimentaban una industria internacional que, hoy, está en ruinas. ¿Será suficiente un paro de labores para que el gobernador haga algo… además de prometer?