Piden salida de la PF de Chichihualco, Gro., pero los dejan en visto

Tras la entrada, la semana pasada, de elementos de la Policía Federal, los habitantes del municipio de Leonardo Bravo Chichihualco, a 40 minutos de Chilpancingo, exigieron al alcalde municipal y al gobernador Héctor Astudillo su retirada, pues denunciaron que éstos, además de tensar la convivencia cotidiana, fueron responsables de actos ilegales y violaciones a sus derechos humanos.

La semana pasada, supuestos miembros del Cartel del Sur atacaron un convoy de la Policía Federal, hirieron a 3 elementos y falleció uno. Esto provocó un operativo en Chichihualco y una serie de retenes en la carretera federal Chilpancingo-Chichihualco en la que, denunciaron los vecinos, sus autos eran cateados “a profundidad” sin la menor explicación y bajo amenaza de armas de fuego. (Vía: Reforma)

Reportes oficiales informaron que la PF destruyó plantíos de amapola y “puestos de vigilancia” del Cártel, pero obvió aclarar las denuncias que le hicieron llegar los vecinos de la cabecera municipal al alcalde panista, Alfredo Alarcón Hernández: golpizas, detenciones e interrogatorios arbitrarios e ilegales, incluso un vecino declaró para el periódico local El Sur, que “vio cuando los policías le dispararon ‘en las patas’ a un vecino suyo”. (Vía: El Sur)

Ante estos hechos, y con un pueblo completo molesto con la inacción de su oficina, el alcalde municipal, acompañado de un comité vecinal, fue a Chilpancingo a exponer el caso al gobernador y… pues no logró mucho: el Secretario General de Astudillo “le firmó” el pliego petitorio y, forzado por los vecinos, le marcó desde su casa al perredista:

frente a los vecinos, marcó al teléfono del gobernador a quien le planteó la informidad de los vecinos que habían llegado a su casa, y le pidió ayuda para que interviniera en el retiro de los policías federales que se encontraban en la comunidad vecina de Atlixac, pero cuando los vecinos le pidieron que pusiera el altavoz del teléfono sólo se escuchó el sonido de ocupado. (Vía: El Sur)

Después de esta tragicomedia, los vecinos bloquearon las entradas y salidas de Chichihualco y, con ello, retuvieron alrededor de cien policías federales, les “confiscaron” de vuelta vehículos que habían incautado y, ya con esa ventaja para las negociaciones, lograron que, finalmente, la PF se retirara, momentáneamente, del municipio.

La policía comunitaria guerrerense, la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOPEG) estuvo presente, aunque vestida de civil, en medio de las manifestaciones; varios de los vecinos exigían que fueran ellos y no la PF la encargada de la seguridad en el municipio. (Vía: El Financiero)

La mañana del lunes, los elementos de la PF desaparecieron del poblado de Atlixac, los retenes y el operativo también. Eso sí, en un comunicado oficial, la Federal insiste en que “se mantendrán los operativos itinerantes en la zona”.