Cempasúchil de tu ofrenda fue importado de China, EE.UU. e India

Hace unos días te contamos sobre las propiedades del cempasúchil, pero también te adelantamos una realidad que oscurece más las festividades del Día de Muertos, pues China, India y Perú lideran la producción de esta flor que en Náhuatl (cempohualxochitl) quiere decir 20 flores y que es endémica en de nuestro país.

En México el uso del cempasúchil es mayoritariamente ornamental y del total de 58 especies, 35 están localizadas en México; actualmente se produce en 20 municipios de Puebla, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Morelos y San Luis Potosí. (Vía: Sin Embargo)

Sin embargo, cada año los productores de esta planta milenaria resienten el abandono de las autoridades, las heladas y el bajo precio al que tienen que ofertar la flor del los muerto.

Según Sagarpa, cada año se producen alrededor de 14 mil toneladas para los festejos del Día de Muertos, pero de acuerdo con Óscar Gómez Montiel, de la Red de Cempoalxóchitl, la semilla, para producir las 14 mil toneladas, es importada de China, Estados Unidos e India.

Uno de los mayores conflictos de esta situación es que en México sólo produce cempasúchil para uso ornamental cuando otros países, como el líder mundial China, también se produce con fines industriales.

Datos estadísticos de la producción de Cempoalxóchitl en México durante el periodo 2000 – 2010

Pero no siempre fue así, entre el año de 1980 y el 2000, México lidereaba la producción de cempasúchil, pero agricultores aseguran que la diferencia radicó en el apoyo gubernamental que sí tuvo China y el abandono a productores por parte de gobiernos federales y estatales, que hasta ahora persiste en nuestro país.

“En el años 2000 sembrábamos al rededor de cuatro mil hectáreas y casi todo era para la industria, no para el Día de Muertos. Eso se procesaba, obteníamos colorantes y los vendíamos a farmacéuticas y a fabricas de alimentos para animales”, expresó el investigador del Instituto de Biología de la UNAM, Basurto Peña. (Vía: El Universal)

Si bien en cada ofrenda no falta uno de los protagonistas de esta ceremonia nacional, tomar conciencia de la crisis que viven los campesinos al producir de esta flor nos pone a pensar que mientras autoridades estatales y federales hacen desfiles, mega ofrendas y un sin fin de actividades para sentirse muy nacionales, hay un sector del campo que ha dejado morir lentamente.