En lugar de árboles, en los Viveros de Coyoacán crecen edificios gubernamentales

En los Viveros de Coyoacán, donde antes había áreas verdes, ahora hay edificios. Irónicamente, se trata de las oficinas del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y del Sistema Nacional de Investigación y Transferencia Tecnológica para el Desarrollo Rural Sustentable.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), las 39 hectáreas de los Viveros de Coyoacán fueron donadas por el ingeniero Miguel Ángel de Quevedo, también llamado ‘Apóstol del árbol’. De ahí que la estación del Metro del mismo nombre tenga un árbol como símbolo. Éste pertenecía al rancho ‘Panzacola’, cuya donación fue validada por Porfirio Díaz. Más tarde, sería Lázaro Cárdenas quien declarara los Viveros como Parque Nacional.

Postal del Vivero de Coyoacán. Imagen: México Forestal

La bisnieta de Miguel Ángel de Quevedo, Carmen Aguilar Zinser, ha denunciado que la Semarnat no ha cumplido con el acuerdo estipulado con la donación del terreno. Principalmente porque gran parte de sus áreas verdes es ahora ocupada por edificios de gobierno con todo y estacionamiento para los automóviles de sus empleados.

Aguilar Zinser señaló a Reforma que el principal acuerdo, estipulado cuando se hizo la donación del terreno, fue el de destinar el espacio de áreas verdes a la producción de árboles. Sin embargo, ella denuncia que la Semarnat no ha cumplido con esa tarea: en lugar de mantener las áreas verdes que contribuyen a que los Viveros sean uno de los pulmones más importantes de la ciudad, han construido edificios para las instituciones encargadas de la ecología y el medio ambiente.

Plumas Atómicas se comunicó con Semarnat para conocer su posicionamiento respecto a la nota publicada por Reforma. Sin embargo, no obtuvimos respuesta.