Por evitar linchamiento, policías podrían resolver dos homicidios

Todo empezó en una tiendita: el 17 de febrero, dos hombres trataron de asaltar al dueño de una tienda de abarrotes en e pueblo de San Miguel Topilejo, Tlalpan, pero el asunto terminó en una golpiza propinada por vecinos del pueblo, informó la Procuraduría General de Justicia (PGJ) capitalina.

La Fiscal Desconcentrada de Investigación en Tlalpan, Alicia Rosas Rubí, señaló en conferencia que los ahora imputados, de 40 y 39 años, llegaron al negocio atendido por la víctima. Ahí, esperaron a que se quedara solo y sacaron una pistola.

Amagado, el propietario les entregó el dinero de la cuenta del día, como ellos le habían pedido, pero cuando el presunto asaltante guardó el arma de fuego, la víctima se lanzó contra él y lo sujetó en el piso mientras pedía ayuda a personas que llegaron al comercio, según el relato de Rosas.

Por evitar linchamiento, policías podrían resolver dos homicidios
Alicia Rosas Rubí, de la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Tlalpan.

Cuando salió del local, el señor de la tienda de abarrotes observó que otro grupo de personas lo había detenido y comenzaron a golpear enérgicamente a los imputados.

La Policía (ya saben cómo son de oportunos) rescató a los dos presuntos criminales. También aseguraron una pistola calibre 9 milímetros, un cargador con 10 cartuchos y el dinero que habían robado.

Los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública los entregaron al Ministerio Público de la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Tlalpan, donde se iniciaron dos carpetas de investigación por robo agravado.

Pero (baia baia) parece ser que no se termina ahí el asunto: la funcionaria de la fiscalía de Tlalpan informó que la pistola asegurada en el lugar de los hechos está relacionada con dos carpetas de investigación que fueron abiertas en Tlalpan. Uno se cometió en marzo y el otro en octubre de 2017.

Por evitar linchamiento, policías podrían resolver dos homicidios

Además, el imputado de 40 años, según informó la PGJ en un comunicado, ingresó al Reclusorio Preventivo Varonil Sur en 1997 por violación equiparada en grado de tentativa. Luego, en 2003, terminó en el Oriente por abuso sexual.

Ahora se solicitará al juez de control que la detención de ambos individuos sea calificada como legal, que los vincule a proceso y les imponga la prisión preventiva oficiosa como medida cautelar.

De momento, esto demuestra que es deber policiaco evitar un linchamiento: ¿quién sabe cuándo podrás salvar (y detener) al responsable de un crimen irresuelto? Solo por ese detalle debería desaparecer el apoyo popular a los linchamientos; así que aguántense: detener sí, linchar, no.

Por: Redacción PA.