Detuvieron a un ladrón de calzones… ¿fetiche o negociazo?

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El lunes 13 de agosto, la Policía capitalina informó que detuvo a José Luis, un hombre de 45 años, luego que Jorge, de 25 años, pidiera auxilio de las autoridades. José Luis se había metido a la casa de Jorge, en la colonia Barrio La Asunción, en Iztacalco y trató de darse a la fuga con varios objetos del domicilio. Tras revisarlo le encontraron un par de dispositivos electrónicos… y cinco calzones de mujer.

José Luis fue puesto a disposición del Ministerio Público al ser acusado de robo a casa habitación. Si bien las autoridades no detallan el motivo por el cual habría hurtado la ropa interior, sería natural asumir que hay dos: fetiche o negocio.

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Independientemente de la respuesta, no es algo nuevo el robo de ropa interior.  El legado de Happosai al parecer es amplio. Desde el año pasado circula en redes el video de un hombre en Minatitlán, Veracruz, en el momento en que se mete a una casa para correr directamente a los tendederos para llevarse los calzones.

Ahora, si es un fetiche el robo en los casos de Iztacalco y Minatitlán, esos sujetos definitivamente habrían tomado uno de los caminos más complicados para satisfacer sus fantasías. Sin embargo, cabe la posibilidad de que haya sido para revenderlos.

El negocio de los calzones usados

Como en Plumas Atómicas de ninguna manera hacemos apologías para negocios ilícitos, lo que sí podemos hacer es aprovechar la ocasión y contarles justamente sobre el mercado legal que existe con los calzones –y tangas y demás– que hay.

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Si uno revisa Google Trends, encontrará que alrededor del mundo la búsqueda de “used panties sell” llegó a duplicarse del 2015 al 2016 a nivel mundial. Esto coincide con el lanzamiento de la tercera temporada de Orange is the New Black, señalada por el director de Pantydeal.com como un factor que disparó la venta de estos artículos, señala Fucsia.

En el terreno nacional, basta con una sencilla búsqueda en plataformas como Mercado Libre para encontrar un catálogo de calzones usados a la venta. Sus precios varían, pues hay unos en 300 pesos y otros alcanzan hasta los 550 pesos.

Imagen: Mercado Libre

De acuerdo con Chilango, el mercado opera de una manera muy especial. Las búsquedas de los calzones usados contemplan varios factores, como el color, la circunstancia de la última vez de uso y la preservación del olor de la entrepierna.

¿Colores preferidos? Blanco y negro. Las tangas son muy solicitadas y existen compradores que especifican que la mujer –casi siempre buscan ropa de mujer– haya tenido relaciones sexuales con la prenda, se haya ejercitado o incluso no se rasure el pubis.

Imagen: Mercado Libre

Fucsia agrega más color a la situación de los calzones usados. El sitio especifica que justamente lo más recomendable es la venta de ropa interior de algodón, debido a que este material conserva mejor el aroma.

“Una vez, un tipo dijo que quería unos panties que hubieran sido eyaculados por un hombre al menos 10 veces, con una foto que documentara cada ‘round'”, señaló una usuaria en Reddit.

¿Son pervertidos los compradores? Algunos dirán que sí, sin embargo, vendedoras en línea dicen que se trata en lo general de gente discreta y profesional, según Fucsia. Aunque en Mercado Libre uno encuentra comentarios más variados.

En fin, ya sean peras o manzanas, el ladrón de calzones de Iztacalco fue detenido. Mientras tanto, el motivo detrás del hurto de cinco piezas femeninas de ropa interior de momento seguirá siendo un misterio.

Por cierto, según el algoritmo de los que compraron calzones usados, también buscaron estos productos:

Imagen: Mercado Libre