Diputado priísta pide licencia… por solo 5 minutos

No es raro escuchar que decenas de políticos en funciones piden una licencia justo cuando se acercan los periodos electorales. Por supuesto, hay que conformar los equipos de campaña y muchos buscan seguir en funciones y obtener algún otro cargo. En el caso del diputado priísta Abel Murrieta fue diferente, pues pidió su licencia pero esta duró solo cinco minutos.

Durante la sesión del 6 de marzo, Martha Tamayo, presidenta de la Mesa Directiva, y militante del partido tricolor, explicó que cuatro diputados de su bancada tenían el interés de solicitar la licencia de sus funciones, para que quedaran libres a partir de ese día.

Diputado priísta pide licencia... por solo 5 minutos

Estos fueron Jisela Paes Martínez, Pablo Gamboa Mier, Jesús Antonio López Rodríguez y a Abel Murrieta, que se había presentado a la sesión de ese día en el pleno. A todos se les aprobó su petición, pero varios legisladores de PRD y Movimiento Ciudadano pidieron la palabra para denunciar el uso faccioso de la Mesa Directiva parlamentaria a favor del PRI.

Entre estas intervenciones pasaron alrededor de cinco minutos, en los que elevaron su voz para pedir que los integrantes de la mesa actuaran de manera justa y objetiva frente a las peticiones de todos los partidos, no solo del PRI. Tras terminar la discusión, los suplentes de los diputados fueron llamados a rendir protesta como los nuevos titulares del cargo, pero Murrieta no envió al suyo.

De alguna manera el airecito de alguna rosa blanca le sopló en el rostro y se arrepintió de lo que estaba pidiendo. Lo único que dijo fue que ya no quería licencia; no explicó por qué buscaba deslindarse de su cargo y por qué lo hizo solo durante cinco minutos.

Tal vez las palabras de los diputados de su oposición lo hicieron recapacitar y entendió que no podía legitimizar el uso injusto de un organismo interno tan importante en la Cámara de Diputados. Puede que se haya enterado que su licencia no le iba a asegurar nada fuera de ese edificio, o que haya entendido mal lo de la licencia y solo quería ir al baño, y por eso pidió licencia. O, quién sabe, tal vez solo quería saber si su ganado estaba bien.

Haiga sido lo que haiga sido, Murrieta seguirá en su cargo hasta el término de su tiempo y, evidentemente, no podrá formar parte del proceso electoral venidero como un actor principal, sino desde los órganos parlamentarios. Esperemos que sus razones sean las correctas para la gente que representa a través de su petición y no un capricho personal o un malentendido.

Con información de Reforma

Por: Redacción PA.