Delegados se ponen dadivosos: ‘regalan’ despensas y hasta tinacos en plena contienda electoral

Falta muy poco para que las campañas electorales para el proceso de 2018 se pongan en marcha. Por supuesto, nadie quiere perder su tiempo y esperan empujar su barco desde cualquier frente, y por ello, parece, los delegados de la CDMX se pondrán guapos y alistaron un presupuesto de 726 millones de pesos para dádivas.

Según reporta El Universal estos serán repartidos entre calzado, útiles escolares, tinacos, aparatos electrónicos, reparaciones de unidades habitacionales y hasta programas sociales. Claro, todo bajo el pretexto de la ‘asistencia’ y el trabajo de las demarcaciones (cosa que sería ideal hacerlo siempre y no solo antes de que las campañas comiencen).

La delegación que más presupuesto tiene asignado para estos regalitos es Coyoacán, que destinará 231.7 millones para ésto. Después sigue Iztapalapa, la delegación más poblada de todas (y la más densa también), que tiene contemplados 226.5 millones, que ojalá fueran usados para resolver los problemas de abasto de agua, en vez de tablets o tinacos que se van a quedar vacíos una o dos veces por semana.

No existe un lineamiento por parte del INE para que esto sea visto como algo ilícito o fuera de la norma electoral, porque no es otra cosa más que el trabajo normal que se realiza en las delegaciones. Sin embargo, resulta extremadamente curioso que esta repartición de bien y apoyos gubernamentales se de en medio del proceso electoral.

Gráfica: El Universal

Existen problemas constantes, comunes y repetidos en muchas de las delegaciones de la CDMX, es un hecho. También es una realidad que estas no han sido atendidas en su totalidad, menos después del sismo del 19S, que hizo aún mas compleja la vida para muchos en este pequeño cacho de tierra mexicano.

Ahora, sería importante que estos apoyos se destinaran a asuntos identificados como prioritarios (como el desabasto y los recortes de agua en Iztapalapa y Xochimilco) y no en aparatos electrónicos, que si bien constituyen un apoyo en la educación de muchos niños, no sustituyen ni invalidan las demás necesidades, que no son nuevas y que tampoco se han resuelto.

Ocupar ‘dádivas’ con pretexto de trabajo para buscar influir en la percepción y las preferencias de cara a las elecciones tendría que ser regulado también por el INE, pero es un terreno complejo de andar, pues entorpecer el trabajo (el de verdad, claro) de las delegaciones no es el objetivo y fin de las regulaciones en materia electoral.