Cinco delegaciones de CDMX entre las entidades más corruptas del país

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El pasado 4 de julio publicamos una nota respecto a la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas 2016 (ENCRIGE) publicada por el INEGI, ahí describíamos las percepciones que tienen las empresas de todo el país respecto a la corrupción en sus estados.

Los resultados eran alarmantes, en ninguna entidad federativa había un rango menor al 60% en percepción de corrupción; además la encuesta arrojó que 8 de cada 10 empresas reportaron haber sido víctimas de algún acto de corrupción por parte de las autoridades, sobre todo en relación a agilización de trámites, obtener licencias y evitar multas.

Pues bueno, esa misma encuesta también arrojó resultados por demarcación en el país, es decir,  muestra cifras a nivel municipal. Ahí CDMX también se encuentra entre los primeros lugares, 5 de 16 delegaciones se encuentran entre las principales demarcaciones en donde las empresas perciben mayores índices de corrupción, de hecho, la delegación Venustiano Carranza ocupa el primer lugar de la lista junto con el municipio de Coatzacoalcos, Veracruz con 99.8%.

En esas localidades casi un 100% de las empresas encuestadas perciben que la corrupción ocurre cotidianamente. En segundo lugar se encuentra la delegación Álvaro Obregón con un 97.3%; después sigue Reynosa, Tamaulipas, con un 96.7% de percepción de corrupción; la delegación Iztapalapa con un 94.7%; Tlalpan con 94.6% y la delegación Cuauhtémoc con 92.8%.

Como podemos ver, 5 delegaciones de la ciudad se encuentran entre las 10 entidades más corruptas del país, esto representa a casi un tercio de las demarcaciones que se encuentran en CDMX. Por el contrario, los municipios con menor percepción de corrupción son: Lázaro Cárdenas, Michoacán con un 63% de las empresas; Querétaro con 69% y Mexicali con un 69.6%.

Como podemos dar cuenta, los datos revelados por estado son muy similares a los presentados por demarcación. En ambos casos, la percepción de corrupción no es menor al 60%; sin embargo, los datos por municipio o demarcación nos arrojan cifras que no son 100% solo por algunos decimales, a diferencia de los que refieren a estados cuyo rango máximo es poco más del 95%, igualmente cercano, pero no tan marcado.

En ese sentido, interpretando los datos podemos decir que la percepción de corrupción aumenta conforme se va reduciendo la referencia espacial. Es decir, aunque las empresas perciben niveles altos de corrupción en sus estados, en muchos de los casos estos se disparan cuando la referencia es su localidad más inmediata; en el caso de CDMX evidentemente esto no sucede, ya que en ambos casos aparece entre los primeros lugares de la lista de los más corruptos. (Vía: El Financiero)

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