Por primera vez condenan a cura pederasta en CDMX

En 1994, el sacerdote Carlos López Valdés comenzó a abusar sexualmente de Jesús Romero, un monaguillo de 13 años en la Ciudad de México. Este 8 de marzo, un juzgado en la Ciudad de México condenó al cura a 63 años de prisión por pederastia. Se trata de una sentencia histórica.

Esta es la primer sentencia condenatoria contra un cura católico pederasta en la Ciudad de México, no hay antecedente alguno y por ello representa un parteaguas en la procuración e impartición de justicia en nuestra ciudad”, declaró en un comunicado David Peña, abogado de Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, organización que acompañó a Romero en el caso.

Los abusos empezaron en 1994 y siguieron hasta 1999, explicó Peña a Plumas Atómicas. En 2007, Romero finalmente le confió a su madre lo que López le hizo durante años. Ante la denuncia de Jesús, su madre confrontó al cura y dos obispos tuvieron conocimiento del caso, Jonás Guerrero y Marcelino Hernández.

“Ambos tuvieron conocimiento de las conductas delictivas del sacerdote pederasta desde antes que Jesús interpusiera la denuncia y simplemente no hicieron nada, no sólo fueron omisos sino incluso cómplices”, declaró Luis Ángel Salas, otro de los abogados que acompañaron a Romero.

Ante la inacción de las autoridades de la Iglesia, la denuncia pasó a las autoridades. Sin embargo, se inició un complicado y difícil camino para que Carlos López fuera sentenciado. El Grupo de Acción por los Derechos Humanos y Justicia Social apunta que hubo obstáculos y objeciones por parte de las autoridades, así como complicidades y protección para el sacerdote.

Por primera vez condenan a cura pederasta en CDMX

En 2015, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal emitió una recomendación donde señaló que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la capital integró de manera deficiente la denuncia de Romero contra López.

En agosto de 2016, López fue aprehendido en Morelos. A 19 meses de estar recluido, recibió la sentencia, pero sólo podrá ser cumplida por los próximos 40 años debido a que esa es la pena que puede cumplirse en la capital.

David Peña señaló en el comunicado de la organización que Romero fue victimizado por Carlos López, por la Procuraduría y por la Iglesia católica, pues en complicidad con las autoridades mantuvieron impune al sacerdote durante una década.

“Durante todo este tiempo he tenido que enfrentar y superar muchos obstáculos, malos tratos, ofensas, agresiones de todo tipo no sólo aquellas que me provocó el sacerdote sino otras muy diversas por parte de las autoridades y de un sector de la iglesia católica”, declaró Romero, quien hoy es psicólogo y tiene una asociación para acompañar a víctimas de abuso sexual.

Romero agregó que se trata de una sentencia simbólica, pues se convierte en una herramienta para romper la burbuja de protección e impunidad que mantienen muchos curas pederastas.

 

 

El abogado Peña informó a Plumas Atómicas que el tribunal eclesiástico abrió una investigación contra López y luego ésta pasó al Vaticano. En la carpeta que la institución integró, también se integraron otras denuncias por abuso contra el cura, aunque el grupo no conoce la cifra de cuántos casos más hay además del de Romero.

Por: Redacción PA.