Adultos mayores, el grupo más afectado (y menos atendido) tras 19S

Ha pasado medio año del sismo más trágico desde 1985 en México. Son muchas cosas que hacen falta todavía para resolver la situación y, además, existen grupos vulnerables, como los adultos mayores, que están resintiendo todo de la peor manera.

Según Ricardo Becerra, el comisionado de la reconstrucción de la CDMX, al menos la mitad de los afectados por este fenómenos son adultos mayores y, además, son los que más han sufrido ésto. Por otro lado, también son el grupo que menos atención ha recibido y que se encuentra en las peores condiciones. (Vía: El Economista)

Evidentemente, quedarse sin hogar es una tragedia para todos los afectados, pero lo es aún más siendo una persona de la tercera edad. El cambio de rutinas y de condiciones de sanidad y seguridad ha provocado que muchos de ellos vean mermada su salud y, en los casos límite, que pierdan la vida gracias a la falta de resoluciones.

Becerra aseguró que se está trabajando y, según su monitoreo:

“He visto como 3,000 personas directamente en este mes y medio que tengo de estar en esta tarea, y les puedo asegurar que 50%, si no es que más, de los damnificados son adultos mayores, pero con pensiones muy bajas o con recursos muy disminuidos”.

Por otro lado, el diario El País realizó un reportaje en el que se narran las muertes de varios ancianos, en el que la condición para su fallecimiento fue el cambio de vida que llevaron tras el sismo. Poniendo de manifiesto el por qué la reconstrucción es un tema sensible y central, a seis meses de la tragedia.

Elodia, Horacio y José Guadalupe murieron meses después del 19S. Esos tres casos que recogió El País, constatan la necesidad y la importancia de los cuidados para la gente que tiene esta edad. Claro, es básicamente imposible dar una solución inmediata a los edificios dañados y caídos, pero lo que sí se podía era asegurar la integridad y el monitoreo de la salud de estas personas que, claro, no son los únicos casos existentes.

Elodia y sus hijos / Foto: El País

Los campamentos de la gente que quedó sin hogar siguen en pie. Los seis meses pasados han sido de resistencia contra las condiciones para muchos. No todos están en la posibilidad de encontrar otro lugar donde vivir, además de que el cambio de rutina, hogar y lo que eso implica tiene impacto directo sobre las personas.

La CDMX ha constatado que muchos de los adultos mayores afectados son pensionados que tienen ingresos bajos, pues ya no se encuentran en posibilidades de realizar algún trabajo o simplemente decidieron dejar de hacerlo por cualquiera que fuese la razón.

Esto los hace doblemente vulnerables, pues sin una certeza de seguridad económica, como tampoco de vivienda, han tenido que soportar todo lo que ha ocurrido: desde la falta de dictámentes, la lentitud de la respuesta para resolver la condición actual en la que se encuentran, hasta el clima propio de la ciudad y la falta de apoyos, que se intentaron dar desde el gobierno, pero que no son suficientes o adecuados.

La asignación de créditos, pequeños apoyos adjudicados, o cualquier otra cosa no es suficiente. Además de tratar la condición natural del hecho en su generalidad, también se tendría que haber hecho un plan para proteger la vida e integridad (o sea, poder asegurarles una vida digna a pesar de lo que el sismo dejó) de las personas que, en particular, necesitaran de ello, como los adultos mayores. (Vía: Milenio)