Sólo tenía 17 años y lo asesinaron a balazos en la Miguel Hidalgo

“Estaba bien jovencito”, lamentó la mujer con dos veladoras en mano. A sus espaldas, a unos metros detrás del cordón de la Policía, quedó el muchacho asesinado a balazos, cubierto bajo una manta blanca por los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) capitalina.

Tenía 17 años, informó Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad a Plumas Atómicas, y ninguno de los vecinos y curiosos rodeando la escena supo quién era. Sólo sabían que no era de la colonia, la México Nuevo, en la delegación Miguel Hidalgo, cerca del Panteón Francés.

Al menos cinco detonaciones al filo de la medianoche en la calle Lago Ximilpa, esquina con Callejón Lago Ximilpa, fueron las que alertaron a los vecinos de la colonia, quienes llamaron a la Policía. Al parecer, el joven estuvo platicando esa misma noche con los que más tarde le darían muerte, según reportes iniciales.

Por lo menos recibió un balazo en el cuello y los demás en el torso, según lo que se podía apreciar a simple vista en el cuerpo ensangrentado. De ese modo quedó boca arriba, tendido sobre las escaleras del portón de una casa amarilla. Tras la llamada de los vecinos, paramédicos llegaron al lugar de los hechos, donde confirmaron su deceso.

Los vecinos, algunos de ellos todavía laborando en sus negocios improvisados afuera de sus casas en las apretadas calles, se acercaron para entender qué fue lo que pasó. Como suele pasar en otros homicidios con arma de fuego en la Ciudad de México, de lo único que se enteraron fue de los disparos. Acto seguido: el hallazgo de un cadáver que nadie reconoce.

Una mujer del barrio popular, ubicado a unos minutos de Polanco, se acercó al cordón con las veladoras en sus manos, una naranja y la otra verde. Dos de la docena de agentes de la SSP dentro de la zona acordonada le impidieron el paso.

Su intención era colocarlas junto al cuerpo, como se suele hacer con los muertos de la Ciudad de México antes de que los peritos de la PGJ de la capital levanten el cadáver para llevárselo.

Sin sus veladoras ni un nombre o rostro identificado, el muchacho de 17 años sería trasladado por las autoridades al anfiteatro para convertirse en una cifra más de los asesinatos en la capital.

Los investigadores trasladaron el cuerpo a la Coordinación Territorial MH-2, donde la madre ya los esperaba, informó la PGJ. Las autoridades abrieron una carpeta de investigación por homicidio doloso por disparos de arma de fuego.

Según las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), en la Miguel Hidalgo se cometieron 46 homicidios dolosos en el 2017. Treinta y tres de ellos fueron perpetrados con arma de fuego.