ASF detecta desvío de recursos públicos en Coahuila

El estado de Coahuila es un verdadero desastre, tenemos por una parte, una crisis política causada por la posibilidad de que las autoridades electorales anulen la elección para gobernador, debido a que la unidad de fiscalización del INE detectó que el candidato del PRI, Miguel Riquelme, rebasó en más de un 5% los topes de campaña. Por otro lado, hay que agregar una crisis en las finanzas del gobierno del estado a raíz de un posible desvío de recursos por parte del gobernador Rubén Moreira.

Según la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el gobierno de Coahuila desvió un total de 423 millones 256 mil pesos más intereses de la Hacienda Pública. Según las investigaciones, esos recursos fueron retirados de cuentas bancarias y no se determinó su destino.

Este saqueo de las arcas públicas fue detectado por una auditoría realizada a un total de 654 millones 325 mil 100 pesos relacionados al Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF). Dichos recursos estaban destinados principalmente a sanear los sistemas de pensiones, a mejorar las instituciones de Protección Civil y a la modernización del Registro Público de la Propiedad.

La auditoría realizada reveló que el gobierno de Rubén Moreira había utilizado un total de 550 millones de pesos, es decir el 84% del total de los recursos entregados en el paquete de FAFEF.  Esa suma fue depositada por el gobierno federal en una cuenta del gobierno y durante la investigación, la ASF detectó que durante el 2016 el gobierno de Coahuila traspasó parte de los recursos a una cuenta bancaria de la Secretaría de Finanzas.

Sin embargo, la ASF dio cuenta que hasta el 31 de marzo de 2017 la Secretaría de Finanzas solo había devuelto 26 millones 744 mil pesos. En ese sentido, las autoridades federales determinó que el gobierno estatal debe todavía 423 millones 256 mil pesos más los intereses correspondientes.

Como el gobierno estatal no ha determinado ni comprobado el destino y la utilización de esos más de 400 millones de pesos, la ASF presume que hubo un daño contra la Hacienda Pública. En ese sentido, el gobierno de Moreira tendrá que presentar documentos oficiales en donde pruebe el destino de esos recursos, pero esa comprobación tendrá que ser en los rubros para las áreas destinadas originalmente por el gobierno federal.

Resultan sospechosos estos desfalcos de las arcas del gobierno estatal exactamente en año electoral, sobre todo después de los señalamientos contra la campaña del PRI, ya que los partidos en contienda denunciaron ante la Fepade al gobernador Moreira de haber entregado recursos públicos a la campaña de Riquelme para operaciones políticas de compra de votos. (Vía: Reforma)

 

 

 

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