Sufre agresión sexual en Morelos y el médico legista le dice: ‘tú no tienes nada’

El pasado 9 de julio, Ana fue ultrajada a unos pasos de una parroquia en Yecapixtla, Morelos. Tras ser violada y golpeada logró huir de su agresor. Él había intentado asesinarla. Ana logró ser auxiliada por sus vecinos, quienes dieron aviso a las autoridades y detuvieron al agresor identificado como Williams.

Una nota del martes 18 de julio, aparecida en El Sol de Cuernavaca, cuenta lo ocurrido, desde la agresión de Ana hasta la detención de su agresor, añadiendo al final que “la impunidad no tiene cabida en Morelos”. La frase salió (¿de dónde más?) del boletín de la policía.

Difícilmente esa oración puede aplicarse al caso de Ana. En efecto, la policía detuvo a su agresor y éste fue consignado debidamente. Sin embargo, el actuar de las autoridades fue distinto hacia la niña de 14 años actualmente estudia la secundaria.

El día de la agresión la policía se comprometió a llevar a Ana a Cuautla al día siguiente con el fin de que le practicaran los peritajes correspondientes para corroborar de forma forense la agresión.

El primer enorme agravio de las autoridades fue no haberle aplicado a Ana el Protocolo para la Atención Médica de Mujeres Víctimas de Violencia. Al día siguiente la policía no la llevó a Cuautla y ella tuvo que acudir en trasporte público hasta all, portando las mismas ropas con las que fue agredida por petición de la policía. (Vía: Animal Político)

Según relata Ana, llegó a Cuautla con la ropa enlodada. El médico legista le dijo a Ana que “que le hubieran introducido los dedos en la vagina no era una violación”; encima, se rehusó a tomar fotografías de las heridas que tenía la muchacha en cara y cuerpo. Además no le administró a Ana los medicamentos antirretrovirales a los que toda mujer violada tiene derecho.

Luego del “tú no tienes nada”, el médico le dijo a Ana que “no iban a echar al tipo a la cárcel si no había nada para mostrar”.

Hasta el momento se ignora la identidad del legista; las autoridades de Morelos, donde “la impunidad no tiene cabida”, se han reservado el nombre del médico, aunque el fiscal general del estado ya admitió que investigarán el caso.

Las autoridades de Morelos se jactan de que el presunto agresor de Ana fue consignado con tres meses de prisión preventiva, en lo que se investiga el caso. Sin embargo, nadie ha explicado a la familia por qué al agresor sólo se le acusó de violación y no se le consignó también por las lesiones y el intento de asesinato.

Está en entredicho que se haga justicia en el caso de Ana. Las autoridades aún no consignan su caso a ninguna de las entidades estatales especializadas.

El año pasado se denunciaron 30 mil agresiones sexuales en el país. ¿Cuántos casos se quedaron a medio camino de la justicia por autoridades omisas que desprecian y ponen en entredicho a las víctimas? ¿Enfrentará alguna consecuencia el médico que con la mano en al cintura le espetó a Ana que ella “no tenía nada”? (Vía: Animal Político)