Como hace seis años… pero de forma no tan similar, dos hashtag comenzaron a replicarse en Twitter en cuanto Lorenzo Córdova anunció los resultados del Conteo Rápido: la victoria irrevocable de Andrés Manuel López Obrador hizo que un grupo particular de tuiteros salieran a apropiarse de dos etiquetas utilizadas hasta el cansancio por quienes militan en la oposición: #MeDuelesMéxico y una adaptación libre de la de hace seis años, #AMLONOEsMiPresidente.
Ganó el rencor, el odio, la estupidez y la ignorancia Ganó el nini, el web_on y web_ona esos que estiran la mano para que su líder supremo los mantenga y les resuelva la vida, ganó el mediocre que no lucha día a día por salir adelante buscando una mejor vida#AMLONoEsMiPresidente
— Samuel Guerra Canela (@SteelersF1Fan) July 2, 2018
Curiosamente, esta vez hay una diferencia esencial: esta vez, la diferencia tan amplia entre López Obrador y los otros candidatos no da pie a especulación de fraude, con todo y los múltiples señalamientos y denuncias ocurridas a lo largo del día de ayer.
Y, como no se puede culpar a la autoridad electoral, muchos de los usuarios culparon a los electores a partir de una de las muchas caricaturas que se ha hecho de los simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador: la pobreza, la ignorancia y la ‘flojera’.
Vivimos en una sociedad mediocre que prefiere sistemas asistenciales en lugar del crecimiento económico #MeDuelesMexico
— Diego (@die_gard) July 2, 2018
Otros, recurrieron a la lógica de campaña: los puntos que una y otra vez voceros y candidatos del PRI y el Frente repitieron hasta el cansancio: AMLO va a traer el pasado de vuelta y será un gobierno prácticamente absolutista.
Especialmente el comentario, hecho los dos últimos debates presidenciales, por Ricardo Anaya (y mal utilizado como eje de campaña por Mikel Arriola, también): PRI y Morena son lo mismo y, al votar por AMLO se está eligiendo al más arcaico y más dinosaurios de los PRI.
AMLO es PRI, siempre el PRI ha tenido izquierda y derecha. Fundaron el PRD para hacer contrapeso y seguir con el cuento. La gente es infantil, jamás se ha preguntado cómo es posible que a este changuito Obrador le dieran un partido de la noche a la mañana. #AMLONoEsMiPresidente
— Julieta Maldonado (@Julieta2012) July 2, 2018
Otros regresaron al comentario meritocrático que ha circulado a López Obrador una y otra vez en sus tres campañas presidenciales: ¡¿cómo alguien que na’más estudio una licenciatura le ganó a dos con doctorado?!
Como si la mera existencia de esos papeles garantizaran un ejercicio político más eficaz o como si valorar tanto esos papeles no depende, más bien, de un ejercicio de privilegio de clase que la gran mayoría de la población mexicana no tiene garantizado no porque “no le eche ganas”, sino por un complejo y desigual sistema educativo y económico en nuestro país.
Weyyy como es posible que teniendo dos weyes con doctorado y un ing. escojan al cabron que ha estado viviendo gratis y de NUESTROS impuestos, y que no sabe ni formular una frase ????????????????? #MeDuelesMéxico
— Luis Daniel Mendoza (@luisda_mendoza) July 2, 2018
Finalmente quedaron los que ya ni se esforzaron y en su afán de el chiste fácil y el RT gratuito sacaron a relucir clasismo, misoginia y sexismo, todo en un solo tuit:
Algo que nunca le voy a perdonar a mi enemigo acérrimo es que vuelva a sus novias dogmáticas.
— Litempo 8 (@AdyrCorral) July 2, 2018
Qué perro coraje. Tan bonitas, las deja bien dañadas cuando las cambia.
Aquellos que, desde hace mucho han tomado calles y se han quejado en redes y han coordinado protestas virtuales no pueden hace más que reírse un poco de los reclamos, quejas y prejuicios de todos los que están utilizando los dos hashtags.
Vayan a darle una revisadita a los discursos aporofóbicos de la clase media en el HT #AMLONOesMiPresidente. ¿Con esos argumentos pretenden ser una oposición verdadera?
— ?????? ??? ???? ???? ?? (@la_go_mess) July 2, 2018
Todavía no sabemos en qué México despertamos hoy, pero de que es uno diferente por múltiples razones lo es… Aunque, eso sí, no tan diferente como para que ciertas cosas no se repitan como relojito cada seis años.
