Durante la conferencia matutina se cuestionó a Andrés Manuel López Obrador acerca del retrocedimiento económico que sufrió el país durante el primer trimestre. En este sentido, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) afirmó que la perspectiva del crecimiento económico en México ha caído en un 0.2 por ciento. Ante esta afirmación AMLO respondió que investigaran las cifras del crecimiento económico del país durante el mandato de Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo.
La OCDE precisó que el crecimiento económico del país sólo aumentará 1.6 % durante este 2019. Así mismo, predice que en el 2020 la economía se asentará en un 2.0 por ciento. José Ángel Gurría Treviño, Secretario General del OCDE, ha mencionado que en años recientes la economía del país se ha desacelerado al mismo ritmo de la economía mundial sin importar las medidas que los gobiernos han implementado. (Vía: 20 Minutos)
En este sentido, algunos países se enfrentan a tasas de inversión bajas, conflictos políticos que merman las relaciones comerciales y el debilitamiento de empresas. Por su parte, México se encuentra en negociaciones con Estados Unidos para aclarar la situación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y su desplazamiento hacia el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).
Por si lo anterior fuera poco, en nuestro país se están reestructurando las prioridades políticas y económicas, de tal forma, el panorama que enfrenta la perspectiva de crecimiento no es muy alentador.
Ante este panorama, López Obrador se mantiene positivo e inclusive considera que “vamos muy bien” comparando su primer año de gobierno con el de el expresidente de Ernesto Zedillo, Felipe Calderón o inclusive el de Enrique Peña Nieto. Para ejemplificar su postura argumentó lo siguiente:
“El primer año de Zedillo fue menos siete, menos siete en 36 años de política neoliberal. Se presentaron tres crisis en las que se cayó por completo la economía, entonces estoy contento”
También afirmó que todavía no termina el año por lo que era apresurado hacer conjeturas sólo para desacreditar su gobierno. El presidente cree que sus adversarios esperan que su mandato no sea fructífero para el país, sin embargo, él afirma que inclusive hay apuestas a su favor y que va a ganarles.
Lo cierto es que la economía ha decrecido y el panorama no parece facilitar su crecimiento. Si bien puede ser pronto para predecir la perspectiva de crecimiento no se puede jugar sólo esa carta para predecir que nuestro país no sufrirá otra crisis. Argumentar que los gobiernos anteriores fueron malos tampoco harán que este mandato sea mejor.
Con información de: OCDE
