Amazonas ha sufrido 500 derrames de petróleo en últimas dos décadas

Se ha detectado el problema, pero se requieren cientos de millones para remediarlo

A lo largo de los últimos 20 años, el bosque tropical del Amazonas ha sufrido 500 derrames petroleros en el área de Perú. En su mayoría, estos han sido producto de fallas operativas o falta de mantenimiento, de acuerdo con un estudio elaborado por Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) de Perú.

Así lo informa la agencia de noticias EFE. El estudio “La sombra del petróleo” reveló que entre 2000 y 2019, se registraron 474 fugas del carburante en la selva. Además, tras la conclusión del documento, se reportaron otros 14 derrames en el yacimiento petrolero más extenso del Amazonas: Lote 192.

La socióloga Aymara León, coautora del informe, explicó que los sistemas de vigilancia implementados por las comunidades indígenas en las zonas petroleras dan alerta cada vez que ocurre una fuga. Su sistema, agrega León, registran mayor incidencia que las del gobierno peruano.

El estudio elabora que dos de cada tres derrames en los últimos 20 años en esta región del Amazonas se deben principalmente a errores y malas condiciones en las instalaciones. Entre estas causas están los sabotajes o atentados por externos a las instalaciones. Solo 5.8% ocurrieron por causas naturales.

En el Lote 192, el más grande de la región, la situación es más alarmante. Estas fugas se dan por fallas operativas y de mantenimiento en el 81% de los casos.

La agencia informa que en ese yacimiento se han ubicado mil 200 puntos afectados por la contaminación petrolera. Está pendiente la descontaminación de 36.5 hectáreas, lo que requiere 24 mil camiones para extraer la superficie dañada.

El problema con la reparación de estos daños es su costo. Se ha calculado que faltarían 182 millones de dólares para remediar los 32 puntos calificados como los más urgentes. El gobierno de Perú solo ha reservado un presupuesto 51.5 millones de dólares.

Este tipo de situaciones se suman al impacto ambiental que ha sufrido la selva del Amazonas en el lado brasileño en años recientes ante cambios de políticas del gobierno del presidente Jair Bolsonaro. El mandatario hizo más laxas las normas de protección ambienta y activistas lo acusan de ser clave en los incendios de años recientes que han devastado el área verde.